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La caza de un fugitivo conmociona Reino Unido

Raoul Moat se suicida después de matar a una persona, disparar a otras dos y huir de la policía durante una semana

La localidad de Rothbury, un pequeño pueblo del noreste de Inglaterra cuya población no llega a los 2.000 habitantes, ha vivido esta semana algunos de los días más intensos de su historia. Desde el martes, 160 agentes británicos, apoyados por helicópteros y blindados, acordonaban la localidad para intentar apresar a Raoul Moat, al que llevaban buscando desde el pasado sábado y que se escondía allí tras haber matado a una persona y herido a otras dos. El viernes la policía cercó finalmente al sospechoso después de que varios testigos afirmaran haberle visto apuntando un arma contra su propia cabeza en una zona de huertos cercana al río de la localidad. Una decena de agentes especiales intentaron negociar con él para que se entregara pero, después de seis horas infructuosas, la cuestión se zanjó con un tiro: Moat se disparó.

La lluvia caía torrencialmente en Rothbury, cerca de Newcastle. Moat llegó al hospital pasada la una de la mañana (las dos en España) y allí murió. La Policía asegura que "ningún disparo salió del arma de los oficiales" y que no hubo agentes heridos. Sea como fuere, había terminado la semana del ángel exterminador. Desde que Moat, de 37 años, salió de la cárcel el día 1 de julio tras cumplir una condena de 18 semanas por agresión sexual, se condujo como un vendaval. El 3 de julio disparó contra su ex novia, Samantha Stobbart, y mató a su nueva pareja, Chris Brown. Al día siguiente le descerrajó un tiro un policía que estaba sentado dentro de su coche patrulla cerca de Newcastle. Fue la primera demostración del profundo rencor que Moat albergaba contra las fuerzas de seguridad.

Tres días después el diario sensacionalista The Sun publicó una carta de 49 páginas escritas a mano supuestamente por Moat en la que éste afirmaba haber "declarado la guerra" a la policía. Culturista adicto a los asteroides, delincuente reincidente, amante violento y padre ausente de tres hijos:ése es el retrato de Moat que pinta la prensa británica.

Un ejército de policías y equipos televisivos de todas las cadenas del país se trasladaron a Rothbury después de encontrar el martes en la pequeña localidad un Lexus negro que Moat había estado conduciendo. Allí el asesino fue finalmente acorralado el viernes. La negociación de seis horas con la policía mantuvo en vilo a toda Inglaterra. El fugitivo y los agentes parlamentaron mientras Moat mantenía una pistola pegada a su cuello. Los habitantes de Rothbury seguían la acción asomando las narices por debajo de los visillos de sus ventanas. Además de ríos de tensión y espectáculo televisivo, el cerco dio pie a algunos escenas de teatro del absurdo. La más destacable lo protagonizó el ex futbolista internacional y ex estrella del Newcastle Paul Gascoine, que apareció por Rothbury borracho como una cuba e intentó saltarse el cerco policial para dialogar con el asesino, al que describió como un amigo cercano.

Moat, el enemigo público número uno del reino unido, ha muerto.