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La justicia iraní ordena liberar bajo fianza al cineasta Jafar Panahi

El director de cine, detenido en marzo, estaba en huelga de hambre

La justicia de Irán ha ordenado la puesta en libertad con fianza del director cinematográfico Jafar Panahi, ganador del León de Oro del Festival de Venecia por El Círculo (2000) y merecedor del Gran Premio del Jurado en Berlín por Offside (2006), quien había apoyado a Musavi en las elecciones presidenciales de junio del año pasado y mostró su solidaridad con los impulsores de la revolución verde en varias citas internacionales. Esta liberación se produce 24 horas después de que también fuera puesto en libertad otro preso de conciencia recluido en el mismo penal, Mohamed Nurizad. Ambos fueron visitados el jueves pasado en la cárcel por el fiscal general de Teherán, Abas Yafari Dolatabadi, quien ordenó que se examinaran las peticiones de libertad de ambos.

Panahi fue detenido en su casa en marzo pasado, depués de que la policía registrase la vivienda, junto a su esposa, su hija y quince invitados. El director, uno de los cineastas iraníes con mayor proyección internacional, lleva años sometido a la censura y represión del régimen de los ayatolás. Tanto El Círculo como Offside, películas en las que trata de reflejar la situación de las mujeres en Irán, habían sido prohibidas por el Gobierno de la República Islámica, que tampoco le permitió viajar a Berlín el pasado febrero para participar en el festival de cine.

Panahi estaba en huelga de hambre y en una carta dictada a sus familiares desde presidio aseguraba que iba a persistir en esta protesta. "Juro por el cine en el que creo, que no voy a cesar mi huelga de hambre hasta que se cumplan mis peticiones", asegura el director iraní Jafar Panahi en la carta que ha dictado a su familia desde la cárcel de Evin y que ha hecho pública la Campaña Internacional por los Derechos Humanos en Irán (CIDHI). El cineasta, detenido el 1 de marzo, se negaba a ingerir alimentos en protesta por el maltrato que sufre en prisión y las continuas amenazas contra su familia.

El director iraní Abbas Kiarostami convirtió la presentación en Cannes de su película Copie conforme (el primer largometraje de ficción que rueda íntegramente fuera de su país) en una demoledora carga de profundidad contra el régimen de Teherán. El motivo: el mantenimiento en prisión de su colega y compatriota el realizador Jafar Panahi, considerado enemigo del pueblo por el gobierno de Ahmadineyad y, más concretamente, por el Ministerio de la Cultura Islámica.