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Bossi pide a Berlusconi que eche a Fini

El dirigente de la Liga Norte insta al primer ministro italiano a que rompa su alianza de gobierno con el actual presidente del Parlamento

La muerte en directo del Partido del Amor, escenificada con la durísima bronca que mantuvieron el jueves Silvio Berlusconi y Gianfranco Fini, amenaza con romper también la alianza de gobierno entre el Pueblo de la Libertad y la Liga del Norte. Lo ha dicho hoy Umbetto Bossi, desde las páginas del rotativo La Padania. Reaccionando con furia al ataque de Fini, Bossi le acusa de ser un "viejo gatopardo democristiano que bloquea todos los cambios" y pide a Berlusconi que "lo expulse del partido de inmediato".

Si no lo hace, según Bossi, la alianza con el Gobierno "muy probablemente se habrá acabado". La Liga piensa que si no se recompone la paz en el PDL, cosa imposible, las reformas que sus electores exigen (sobre todo, el sistema de fiscalidad federal) serán bloqueadas en el Senado por los parlamentarios de Fini. "Yo soy partidario de la mediación, pero la gente del norte, los leghistas, están enfadadísimos, es un bombardeo de gente que quiere reformar el país y no soporta más escenitas, aplazamientos y titubeos", ha dicho Bossi.

El problema para Berlusconi aparece mayúsculo. La imagen de unanimidad plebiscitaria que ha definido sus 15 años de liderazgo monárquico se ha hecho añicos, y la ruptura insalvable con Fini abre un conflicto institucional inédito en la historia republicana. Nunca un presidente del Gobierno, cuarto cargo institucional del Estado, ha pedido a un presidente de la Cámara (tercero en el escalafón) que dimita, como pasó el jueves en la dirección nacional del PDL. Y a la petición se ha unido además el segundo cargo del Estado, el presidente del Senado, Renato Schifani.

Fini ha descartado renunciar a su puesto, decidido por el Parlamento y no por el partido, y ha reiterado que seguirá también en el PDL como corriente minoritaria sabiendo que perderá cuotas de poder. De hecho, nada más acabar el rifirrafe, Berlusconi dio órdenes a los suyos para purgar a los finianos que ocupan puestos de responsabilidad. El primero en caer será Italo Bocchino, vicepresidente del grupo parlamentario en la Cámara.

Todos los analistas coinciden en que Berlusconi no tendrá más opción que acudir a elecciones anticipadas. La fuerza de bloqueo de Fini puede frenar leyes muy queridas por Il Cavaliere, como la de las escuchas judiciales. Ezio Mauro, director de La Repubblica, escribe hoy que "la herida inferida en directo al cuerpo místico del líder, un delito inconcebible para la perenne soberanía berlusconiana", es "el primer gesto de autonomía e independencia en 15 años, vivido no solo como una ruptura sino como un sacrilegio". Y concluye: "Los números están de su parte, pero el telón de su largo talk show con Italia ha caído irremediablemente".