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Atentado frustrado en Detroit

La secretaria de Seguridad Nacional de EE UU admite que falló el sistema de seguridad en el vuelo de Detroit

Los pasajeros son sometidos ahora a revisiones más exhaustivas antes de abordar los aviones

Tras declarar que el sistema había funcionado, la secretaria de Seguridad Nacional estadounidense, Janet Napolitano, corrigió este lunes sus palabras y dijo que fueron sacadas de contexto. "Por supuesto que el sistema no funcionó en este caso", informó Napolitano en el programa matinal televisivo Today de la cadena NBC. "Nadie está contento o satisfecho con cómo sucedieron las cosas", puntualizó la responsable de interior. "Se está llevando a cabo una profunda revisión de lo que ha pasado", concluyó.

Esas fueron las declaraciones de Napolitano, muy distintas a las del domingo, cuando dos días después de que un ciudadano nigeriano tratase de volar un avión norteamericano que hacía la ruta Ámsterdam-Detroit, la alta funcionaria aseguraba a todo el país que el fallo había que buscarlo en cualquier lugar menos en el sistema de seguridad que controla quién y con qué vuela. Napolitano corrigió su error y ha tratado de arreglarlo, matizando que se refería a que lo que funcionó, casi al instante, fue "el sistema" de notificación a otros vuelos y a las agencias de seguridad sobre lo que estaba ocurriendo.

"El sistema falló en todos y cada uno de sus aspectos", insistió este lunes, el domingo y un día después del atentado Peter King, el republicano de mayor rango dentro del comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes. "No es muy tranquilizador cuando la secretaria Napolitano dice que el sistema marchó de maravilla", dijo el congresista por Nueva York.

Muchas son las preguntas que se están planteando desde el día de Navidad. Y la manera más inmediata de atacar las dudas e intentar que no vuelva a suceder lo que sucedió es incrementando las medidas de seguridad. Aunque la Agencia de Seguridad en el Transporte (TSA, siglas en inglés) ha añadido una táctica más: proporcionar la menor información posible sobre cuáles serán las restricciones a los pasajeros para no dar pistas a los posibles terroristas.

Lo que es un hecho es que la gran mayoría de los viajeros que volaba a Estados Unidos fueron sometidos a cacheos intensivos, sus equipajes de mano revisados más a fondo y se les informó durante el vuelo que determinado tiempo antes de aterrizar no podrían levantarse de sus asientos. La tripulación también les comunicó que debían guardar todas las mantas, almohadas, ordenadores portátiles, bolígrafos u otros utensilios y que sus regazos y sus manos debían permanecer libres y a la vista.

"Las nuevas medidas de seguridad están diseñadas para ser impredecibles, así que los pasajeros no siempre se encontrarán con los mismos chequeos o restricciones", ha informado a través de un comunicado la secretaria Napolitano.