Kouchner: "Se está oprimiendo a una religión"

Francia y Suecia consideran que el referéndum celebrado el domingo es "una expresión de intolerancia" y es resultado de los "prejuicios".- El Vaticano muestra su preocupación

París / Estocolmo / Roma - 30 nov 2009 - 14:50 UTC

El referéndum celebrado el pasado domingo en Suiza, en el que los ciudadanos de ese país mostraron su apoyo a una propuesta de prohibir la construcción de minaretes en las mezquitas, ha levantado la polémica en Europa, una región con una alta presencia de población musulmana.

Entre los políticos ha sido Bernard Kouchner, el ministro de Exteriores de Francia, el primero en hablar. Y ha sido muy crítico. Kouchner ha dicho que, si se prohíbe la construcción de minaretes, "se está oprimiendo a una religión". El jefe de la diplomacia francesa se ha mostrado "un poco escandalizado". "Es una expresión de intolerancia y yo detesto la intolerancia", ha declarado Kouchner a una radio francesa, quien se ha preguntado: "¿Es una ofensa para un país de montañas que haya una construcción un poco más alta?"

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Tras Kouchner, también ha manifestado su opinión el ministro de Exteriores sueco, Carl Bildt, quien ha cuestionado incluso la idoneidad de celebrar la consulta. Según Bildt, cuyo país ostenta la presidencia de la Unión Europea (UE), el resultado del referéndum es la consecuencia de un "prejuicio". Además, Bildt considera "extraño" que se someta a consulta popular esta cuestión. "Normalmente, Suiza y el resto de países cuentan con urbanistas que toman las decisiones sobre estos temas. Decidir este tipo de cuestión por referéndum me parece realmente extraño".

Preocupación en el Vaticano

En el Vaticano se considera que los resultados de esta consulta podrían aumentar los problemas de convivencia entre ciudadanos de distintas religiones. El presidente del Consejo Pontificio de Pastoral para los Migrantes del Vaticano, monseñor Antonio Maria Vegliò, ha sido el encargado de transmitir la preocupación de la Santa Sede, que respalda la opinión de los obispos suizos, sobre la posibilidad de que esta situación podría empeorar las condiciones en que viven los cristianos en las naciones de tradición islámica, cuyas autoridades políticas no siempre respetan el derecho a la libertad religiosa.

También la asamblea parlamentaria del Consejo de Europa ha expresado en un comunicado su "gran preocupación" por lo que, a su entender, puede provocar "sentimientos de exclusión y profundizar en las fracturas" en las sociedades europeas. "La decisión, aunque sea la expresión de la voluntad popular, es una fuente de preocupación profunda", ha declarado Lluís Maria de Puig, presidente de la Asamblea Parlamentaria. El resultado "muestra los miedos de la población suiza -y europea en general- frente al integrismo islamista", ha añadido.

Un 57,5% de los votantes suizos respaldó la iniciativa del ultraderechista Partido Popular Suizo (SVP-UDC), que no afectará a los cuatro minaretes ya existentes en el país. Aunque los resultados mostraron una importante brecha entre la población de habla alemana y la francófona. De los 23 cantones suizos, sólo cuatro rechazaron la prohibición: Basilea-Ciudad, de habla alemana, y Ginebra, Neuchâtel y Vaud (Lausana), de habla francesa.

La iniciativa de prohibir los minaretes de las mezquitas en Suiza como forma de luchar contra la supuesta islamización del paísnha sido aprobada por el 57,7 de los votantes. El apoyo popular logrado por esta iniciativa de la derecha ultranacionalista ha conmocionado al Gobierno, que ha descartado que se trate de un rechazo a la comunidad musulmana del país helvético. Los Verdes, uno de los cinco grandes partidos suizos, ya han adelantado que se plantean recurrir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo para que invalide el resultado de este referendo, por considerarlo que viola los principios básicos de la Constitución. AGENCIA ATLAS

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