La deuda de Obama con los hispanos

12 millones de 'sin papeles' esperan una reforma migratoria

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, tiene una deuda con los hispanos, que le apoyaron de forma mayoritaria en las pasadas elecciones: impulsar una reforma migratoria que busque soluciones a la situación de los 12 millones de inmigrantes ilegales que viven en el país. Esta reforma debe plantearse "como parte de una reforma global de la política económica de Estados Unidos", según afirmó el martes en Madrid el profesor Douglas Massey, de la Universidad de Princeton.

La relación de Estados Unidos con México supone una fuerte contradicción: por una parte, el Tratado de Libre Mercado de América del Norte (NAFTA, en sus siglas en inglés) defiende la unificación de mercados en todos los aspectos, excepto en uno, la mano de obra. Al mismo tiempo, Washington destina cada vez más recursos al refuerzo de su frontera, en un intento de reducir la entrada de inmigrantes, y persigue cada vez más a los sin papeles.

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Sin embargo, el número de inmigrantes no ha cesado de crecer. Los inmigrantes entran por una zona más amplia de frontera, que incluye el desierto, lo que ha triplicado la tasa de mortalidad y el precio que deben pagar a los coyotes (traficantes).

Esta política es "un fracaso total", porque "no tiene efecto e incluso es contraproducente, ya que reduce los flujos de retorno de los inmigrantes temporales", afirma Massey, que preside la Academia Americana de Ciencia Política y Social y ha estudiado durante más de treinta años el fenómeno de la inmigración mexicana en Estados Unidos.

Washington debe tomar ejemplo del modelo de integración de la Unión Europea en su relación con México y destinar fondos a ayudas al país vecino para mejoras estructurales y de servicios sociales, señaló Massey durante una conferencia en la Fundación Ramón Areces, en Madrid, titulada ¿Muros o puentes?: visiones alternativas de la integración regional en Norteamérica y Europa.

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Según explicó Massey, cuando España solicitó el ingreso en la UE, los países del norte de Europa temían una avalancha de inmigrantes españoles debido a la brecha salarial. Sin embargo, esto no sucedió, a pesar de que la brecha salarial se mantiene, debido a que las ayudas de la UE facilitaron la integración.

Estados Unidos tiene que dar "un salto mental para pensar en los mexicanos como nosotros en lugar de como aquellos y pensar en una sociedad norteamericana común", señaló el profesor.

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