Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El presidente en funciones de Guinea pide ayuda a la comunidad internacional

El responsable de la Asamblea Nacional solicita la intervención extranjera para impedir el éxito del intento de golpe de Estado tras la muerte de Conté

En medio de la confusión ocasionada por la intentona golpista perpetrada el martes por un grupo de militares de Guinea Conakry tras la muerte de su presidente, Lansana Conté, el presidente de la Asamblea Nacional del país, Aboubacar Sompare, ha hecho un llamamiento de urgencia a la comunidad internacional solicitando que no permita que triunfe el golpe de Estado de los militares rebeldes. Mientras, los rebeldes han nombrado a su líder: El capitán Moussa Dadis Camara.

"La comunidad internacional debe movilizarse para evitar que los militares interrumpan el proceso democrático que establece la Constitución", ha declarado a la agencia Reuters Sompare, quien se encuentra escondido porque le buscan los golpistas. La Carta Magna de Guinea Conakry establece que, en caso de fallecimiento del mandatario, será el presidente de la Asamblea Nacional el que asuma este cargo hasta la celebración de nuevas elecciones, en los siguientes dos meses. Los militares establecieron ayer su propio régimen al que llamaron Consejo Nacional para la Democracia y Desarrollo (CNDD), suspendiendo desde ese momento la Constitución y el Gobierno e impidiendo a Sompare tomar posesión de su cargo.

Este mismo consejo nacional ha prometido este miércoles la celebración de "elecciones libres, creíbles y transparentes a finales de diciembre de 2010". Además, han informado a través de la radio del nombramiento del capitán Musa Dadis Camara, como su líder de la junta militar constituida y tienen pensado llevarle al edificio de la presidencia en la capital, Conakry, para instalarle allí como presidente del país.

El grupo de golpistas, formado por un grueso de 26 militares, se escuda en la mala situación del país y denuncia la corrupción del actual Gobierno para justificar su acción. Según un comunicado, este consejo "no tiene ninguna ambición de eternizarse en el poder" y se compromete a "respectar solemnemente" su promesa de celebrar elecciones en el plazo señalado.

La situación de incertidumbre que vive el país indica, según los analistas, que es la antesala de guerra civil en un país fracturado por las disputas étnicas. El difunto presidente reforzó su poder gracias a la ayuda militar, en un mandato de mano de hierro desde 1984. Guinea es además uno de los países más pobres de Africa, pese a tener una tercera parte de las reservas del mundo de bauxita (materia prima del aluminio).