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Groenlandia decide si dar el penúltimo paso hacia la independencia

Los 57.000 habitantes de la mayor isla del mundo votan una reforma de su estatuto de autonomía que les concede el derecho a la autodeterminación y la separación definitiva de Dinamarca

Groenlandia decide si avanza hacia su independencia o si sigue vinculado a Dinamarca, de la que depende económicamente en buena medida. Los apenas 57.000 habitantes de la mayor isla del mundo votan sobre una reforma de su estatuto de autonomía que les colocaría en pie de igualdad con los ciudadanos de cualquier otro país del mundo y que abre la puerta a la total independencia de la metrópoli en el futuro.

Los resultados de los colegios electorales, que cerraron a las 20.00 local (22.00 hora española) en las 80 localidades donde se concentra la población groenlandesa, podrían estar disponibles, según la Autoridad Electoral, a partir de las 3.00 hora española. Según los sondeos, el 'sí' se impondrá con contundencia entre los 50.000 inuits -la población aborigen- y los 7.000 daneses venidos de la metrópoli.

Se trata de dar o no luz verde a una ampliación del estatuto de autonomía, que data de 1979. La reforma confiere al Gobierno local, dirigido por Hans Enoksen, el derecho a la autodeterminación, que podría ejercer en cuanto lo considerase oportuno. Además, reconoce a los ciudadanos groenlandeses conforme al derecho internacional y el groenlandés se convierte en la lengua oficial. Le da asimismo el control de sus recursos minerales y petrolíferos, así como 32 competencias que ahora ostenta Dinamarca, incluyendo asuntos judiciales.

De ser aprobada, el nuevo estatuto entraría en vigor el próximo 21 de junio, momento en el cual Groenlandia dejaría de ser parte del Reino de Dinamarca después de 300 años. "Con el autogobierno, establecemos el marco para las futuras generaciones, que serán las que tendrán que manejar la tarea de la independencia", ha declarado el primer ministro Enoksen a la agencia Reuters.

El problema es el dinero, pues la economía groenlandesa no está lo suficientemente desarrollada. Groenlandia depende de los 3.200 millones de coronas (420 millones de euros) que cada año envía Copenhague, que suponen cerca de un tercio de su producto interior bruto. También recibe ingresos del turismo y de la pesca, pero los abundantes recursos del subsuelo están esperando. El calentamiento global, que está acelerando el deshielo en el Ártico, podría hacer más accesibles estos recursos.