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Reportaje:

Se vende información clasificada por 21 euros

La policía británica investiga la venta por Internet de una cámara con fotografías de armamento y datos de supuestos terroristas

La policía especial de Hertfordshire, en el norte de Londres, se encuentra investigando la subasta en eBay de una cámara que contenía información del MI6, la oficia de inteligencia británica, según ha confirmado el Foreign Office, el ministerio de Exteriores del Reino Unido.

La cámara, una Nikon Cool Pix, había sido comprada por 17 libras (21 euros) en el portal de Internet eBay por un mensajero de 28 años justo antes de viajar de vacaciones a los Estados Unidos. Cuando el comprador intentaba abrir las imágenes de su viaje en su ordenador halló también fotografías de sospechosos de Al Qaeda, sus nombres y sus huellas dactilares. La cámara contenía también muestras de lanzacohetes y misiles. Tras la sorpresa, el nuevo poseedor de la cámara se puso en contacto con las autoridades, señala el periódico The Sun en su edición de hoy.

"Podemos confirmar que hemos confiscado una cámara después de recibir un aviso por parte de un civil", ha señalado la policía en un comunicado. El documento añadía que el hallazgo está siendo investigado por "agentes de inteligencia". El diario británico The Guardian señala que las autoridades acudieron cinco ocasiones a la casa del comprador de la cámara para interrogarle.

El mismo rotativo indica que el material encontrado en la memoria de la máquina incluye imágenes de Abdul al-Hadi al-Iraqui, un integrante de la red terrorista de Al Qaeda detenido por la CIA en 2007. "Estos son documentos del MI6 relacionados con una operación contra insurgentes terroristas en Irak. Es increíble que hayan caído en manos de civiles", ha señalado el experto en terrorismo Neil Doyle a The Sun.

Información privada, al aire

No es la primera vez que información clasificada caen en manos equivocadas. En agosto pasado el Home Office (ministerio del Interior británico) señaló que un contratista había perdido información detallada de todos los prisioneros de Inglaterra y Gales.

En enero de 2008 fue el ministerio de Defensa el que tuvo que resistir la humillación al reconocer que no hallaba un ordenador portátil con información de cerca de 60.000 reclutas. Finalmente, en 2007 se hizo pública la pérdida de nombres, direcciones y detalles bancarios de 25 millones de personas.