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Un tribunal tailandés sentencia que el primer ministro debe renunciar

La justicia decreta que Samak Sundaravej vulneró la Constitución al presentar en televisión un programa de cocina

El Tribunal Constitucional tailandés ha declarado que el primer ministro, Samak Sundaravej, vulneró la Constitución al presentar en televisión un programa de cocina y por lo tanto debe renunciar. La sentencia, que implica su inhabilitación para desempeñar el cargo, considera que Sundaravej incumplió el capítulo de la Carta Magna que prohíbe a los miembros del Gobierno trabajar en la empresa privada.

"Su mandato ha terminado, y el término del Gabinete ha expirado", ha dicho el presidente del tribunal, Chat Chawakorn, al dar lectura a la resolución, antes de explicar que los actuales ministros podrán seguir en funciones durante un periodo máximo de 30 días, pero sin Sundaravej al frente.

El veredicto ha generado diferentes reacciones en los manifestantes que ocupan desde hace varios días la sede gubernamental, como medida de presión para que Samak deje el cargo. Algunos han recibido la noticia con alegría mientras otros temen que el beligerante politico de 73 años simplemente sea ratificado en el poder por su partido.

Wittaya Buranasiri, miembro del Partido del Poder del Pueblo (PPP) , ha mostrado una postura tan desafiante como su jefe y ha insistido en que el líder de esa organización política será el primer ministro. "Los miembros de la ejecutiva del PPP propondrán a los líderes de los seis partidos de la coalición que Sundaravej continúe al frente del Gobierno", ha dicho Buranasiri.

Sundaravej, un entusiasta de la gastronomía tailandesa, alegó el pasado lunes, al declarar ante el tribunal, que no estaba contratado por el canal de televisión y que sólo le pagaban por los gastos de transporte y los ingredientes de cocina, por lo que no existía ningún tipo de incompatibilidad.

Durante siete años, Sundaravej, un veterano político propenso a hacer comentarios mordaces, dirigió el programa de televisión Cocinando y protestando, y siendo ya primer ministro hizo varias apariciones en la pequeña pantalla hasta que hace unos meses un grupo de senadores de la oposición presentó el caso ante Tribunal Constitucional.

"El trabajo en esa empresa (la productora del programa) se puede considerar como un empleo", ha sentenciado el juez.

Los críticos acusan a Samak de ser un títere del ex primer ministro Thaksin Shinawatra, con varios juicios pendientes por abuso de poder y corrupción.