Nueva Orleans pide a sus evacuados que todavía no regresen a sus casas

Los diques de la ciudad aguantan la embestida de la tormenta.- Más de un millón de hogares sin luz en todo Luisiana.- Gustav rebaja su fuerza hasta convertirse en tormenta tropical mientras avanza hacia la zona petrolífera de Texas

Hammond / Nueva Orleans - 02 sep 2008 - 16:31 UTC

La pesadilla del Katrina no se ha revivido y el impacto del huracán Gustav ha sido menor de lo esperado, al rebajar su fuerza esta pasada noche hasta convertirse en tormenta tropical toda vez que tocó tierra en el sur del Estado de Luisiana. Ante un ciclón que avanza cada vez más débil en dirección a Tejas, muchos de las decenas de miles de evacuados de Nueva Orleans quieren regresar a sus casas pese a que las autoridades han pedido que esperen a que la situación esté bajo control. La mitad de la ciudad se encuentra sin electricidad y su sistema de aguas servidas se encuentra dañado, según las autoridades.

Los fuertes vientos y la intensa lluvia han causado por el momento siete muertos, cuatro enfermos muy graves que fallecieron al ser evacuados de hospitales en Nueva Orleans y tres personas por caída de árboles. Por eso, la amenaza sigue en pie para el alcalde de la ciudad, Ray Nagin. "Todavía no se puede regresar", ha advertido Nagin a las primeras personas que ya quieren volver a Nueva Orleans ahora que el temor por Gustav ha diminuido. Unas 239.000 personas abandonaron la ciudad ante la llegada del huracán y sólo fueron algo más de 10.000 las que permanecieron en sus hogares y desoyeron los avisos gubernamentales.

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"Vamos a hacer una evaluación completa hoy y comenzaremos seriamente con las reparaciones", ha dicho Nagin a la cadena CNN. En todo el estado de Luisiana, más de 1,4 millones de hogares continuaban sin electricidad la mañana del martes hora local. El azote de Gustav, aunque bastante menor de lo esperado, ha derrumbado el tendido eléctrico de parte de Luisiana. Las autoridades locales estiman que hasta el mañana no podrán iniciarse las tareas de reparación de los tendidos. El Katrina castigó Nueva Orleans hace tres años dejando más de 1.500 muertos, pero Gustav llegó ayer finalmente a las costas de Luisiana con un potencial de categoría 2 en lugar del nivel 4 que se anunciaba (el máximo de la escala es 5).

Diques resistentes

Nueva Orleans ha sorteado con éxito el paso de Gustav gracias a su nuevo sistema de diques. En ellos no se han detectado grietas y el sistema de drenaje ha funcionado, aunque varias calles han sufrido inundaciones. Desde Katrina, los diques han sido reforzados y el Cuerpo de Ingenieros de EE UU confía en que no se producirán grandes inundaciones. Sin embargo, el alcalde ha vuelto a recordar a todos aquellos que quieren regresar a la ciudad que hasta mañana no se podrá confirmar si los diques aguantarán la presión del agua.

Las plataformas de extracción de petróleo y de gas natural del Golfo de México, así como las refinerías de la costa, han aguantado sin grandes daños. Aunque el impacto económico esté lejos del desastre de hace tres años, los daños pueden elevarse a cerca de 10.000 millones de dólares, según las compañías de seguros.

El Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EE UU ha informado que la actual velocidad máxima sostenida por los vientos de Gustav había bajado a los 75 kilómetros por hora, con ráfagas más fuertes, mientras avanza a 17 kilómetros por hora. La única amenaza ahora son los posibles oleajes de cerca de cinco metros de altura.

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