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Extraño mensaje para Zapatero

Jorge Moragas, Coordinador de Presidencia y Relaciones Internacionales del PP, analiza para ELPAIS.com el desarrollo de los cuatro días de reunión demócrata

Al margen del discurso de la unidad y la ortodoxia de Hillary, que será comentado con más acierto por los corresponsales profesionales, allí van algunas impresiones y anécdotas de la última jornada vivida en la Convención de Denver.

Clinton I

Hoy hemos comenzado la jornada temprano con una charla de Clinton el Grande. El ex presidente sigue siendo un crack de la comunicación política. Sin papeles, sin teleprompter, combinando mensajes serios con chistes hábilmente deslizados, el ex presidente de los EEUU ha vuelto a marcar la diferencia con sus cualificados compañeros de panel: Ricardo Lagos, Joscka Fisher, Alejandro Toledo, etc...Clinton nos ha dicho que los grandes ejes de la política global son: 1.- la desigualdad, 2.- la inseguridad, y 3.- el calentamiento global. En todo caso, el desafío más inmediato y urgente que conecta las tres prioridades es la energía. Bastante de acuerdo, aunque no es menos cierto que la causa de la libertad y el respeto a los derechos humanos no pasa por un momento especialmente saludable en este mundo que nos ha tocado en suerte. Clinton nos dice que su compromiso más firme es ayudar a "convertir los buenos deseos en cambios reales y positivos". Un clintonita de viejo cuño que fue embajador del ex presidente americano me confesaba en los pasillos que albergaba algunos temores acerca de la intervención de Clinton el miércoles. El diplomático me decía "es que mi Bill es incontrolable...".

Leyendo las hojas de té de las encuestas

Así ha titulado Eleanor Clift, editora de Newsweek, la exposición de los encuestadores que nos han explicado algunas claves para interpretar la evolución de la carrera electoral en la opinión pública americana, es decir en el verdadero cuerpo electoral. Andrew Kohut, presidente del Pew Research Center, explica que Obama no se ha despegado del candidato republicano porque McCain ha conseguido que se le vea como una figura de cambio, situada en el centro y alejada de Bush. Debe ser así porque los mensajes demócratas pretenden pegar la imagen del heterodoxo McCain a la del estigmatizado G.W.Bush. Una de las características de esta campaña es que tanto él como Obama han tenido siempre sus seguidores más bien situados en el caprichoso caladero de los independientes que entre las bases del partido. Según la última encuesta de Pew, un 48% de los votantes declara que ya ha escuchado demasiado sobre Obama mientras que ese cualitativo del hartazgo en el caso de McCain asciende sólo al 25 %. Lo que nos cuenta Kohut es que hay que ir con cuidado con un cierto efecto de empacho de obamanía. También destacan los encuestadores que hacen focus y trackings cada 24 horas, que la nominación de Joe Biden no ha provocado ningún rebote al alza en la candidatura de Obama. También es cierto que los vices nunca influyen demasiado, salvo a la baja cuando meten la pata.

Complicada misión para un pepero

Ya por la tarde, en el Hospitality Center, alguien me ha presentado al presidente del partido demócrata, Howard Dean, como "el diputado español del partido popular". Entonces, el líder demócrata me ha sonreido y con actitud casi efusiva me ha comentado: "Qué bien que hayas venido. Por favor, dale un saludo a Zapatero de mi parte, pero no te olvides, eh! A Zapatero le gusta Bush menos que a mi, que ya es decir! ja, ja ,ja", y luego se ha ido con sus guardaespaldas a toda castaña. Yo me he quedado de piedra, con la palabra en la boca y cierta cara de lelo sin capacidad alguna para deshacer el entuerto. En todo caso, tampoco tenía ya sentido ni gracia alguna explicarle al acelerado Howard Dean que yo no era quien suponía sino un simple diputado de la oposición. En fin, como esto de la política va a toda velocidad y hay que ir resolviendo temas, me permito usar esta tribuna digital para hacer llegar el mensaje de Howard Dean al Presidente Zapatero o a quien tenga a bien trasladárselo. Mañana más.