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Reportaje:

Consumo... Pontífice

Pese a la advertencia lanzada por el Papa contra el insaciable consumismo, las colas para comprar las mercancías del Día de la Juventud no desaparecen

Para dar visibilidad mundial a la Iglesia Católica durante unos días, los peregrinos aguantan caminatas, conciertos y misas interminables; duermen en sacos en el suelo de las parroquias o las escuelas (aunque 25.000 residen en casas particulares con familias), comen lo primero que encuentran, ondean banderas, rezan y posan para las fotos, corean consignas, asisten a sesiones de catequesis y compran compulsivamente los productos conmemorativos de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud.

Pese a la advertencia lanzada por el Papa el jueves contra el insaciable consumismo, las colas para comprar las mercancías del World Youth Day, todas ellos fabricadas en China, han sido estos días espectaculares.

En las carpas-tienda, hay platos con la imagen del Papa, pulseras con wydgets -piezas coleccionables-, rosarios, sudaderas, el disco oficial de la jornada, incluso una camiseta de rugby a rayas con el dorsal: Benedetto 16.

El negocio del merchandising del World Youth Day pertenece a la empresa Event Management Gourp (EMG), que desde el domingo ha visto crecer diariamente las ventas entre un 20% y un 50%.

John Cooper, el director ejecutivo de EMG, no ha querido soltar prenda sobre el monto total de negocio. Sin embargo, algunos grupos católicos, como la St Vincent's Catholic Church en el barrio de Redfern, han protestado por los productos de las tiendas, ya que consideran que se venden cosas que nada tienen que ver con la religión o el catolicismo.

EMG, que tiene la exclusiva del merchandising del WYD, es una empresa de servicios que organiza conferencias de empresas, caterings, y tiene la licencia de algunos clubes deportivos para fabricar objetos de merchandising.

Trabajadores sociales, cristianos de base y religiosos de a pie forman parte de la presencia española. Entre los más animosos, un grupo de empleados de los centros sanitarios San Rafael y San Juan de Dios, veteranos ya del Día Mundial de la Juventud: "Muchos han ahorrado un año entero para poder venir. Todo es válido con tal de vivir esto", afirma el líder del grupo madrileño.