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Bush insiste en que la declaración nuclear norcoreana requiere una "verificación firme"

El presidente estadounidense llega a Japón, donde participará a partir de mañana en la cumbre del G-8, donde se hablará de cambio climático, la crisis alimentaria y petróleo

El presidente estadounidense, George W. Bush, y el primer ministro japonés, Yasuo Fukuda, durante una rueda de prensa en Japón
El presidente estadounidense, George W. Bush, y el primer ministro japonés, Yasuo Fukuda, durante una rueda de prensa en Japón AFP

El presidente de EE UU, George W. Bush, ha dicho hoy que la reciente declaración nuclear norcoreana es un "paso positivo" hacia la desnuclearización pero requiere "una verificación firme" y son necesarias más medidas. Bush hizo esta afirmación durante una rueda de prensa junto al primer ministro japonés, Yasuo Fukuda, con quien se ha reunido hoy por espacio de una hora tras su llegada a la isla japonesa de Hokkaido para participar en la cumbre anual del Grupo de los Ocho (G-8) que se inaugura mañana.

Ambos han tratado, entre otros asuntos, de los próximos pasos a dar en el proceso de desnuclearización de Corea del Norte, que según EE UU atraviesa por "un punto de inflexión" después de que el régimen de Pyongyang haya entregado su esperada declaración de actividades atómicas. En su rueda de prensa, Bush ha ratificado que Pyongyang "ha entregado su declaración, ha hecho volar la torre de refrigeración de su reactor nuclear en Yongbyon".

"Todo ello son pasos positivos, pero son necesarios aún más pasos", ha manifestado Bush. Las conversaciones a seis bandas sobre la desnuclearización, estancadas a la espera de que Pyongyang entregara su declaración, podrían retomarse a partir del próximo día 11 en Pekín, según ha afirmado hoy un alto funcionario estadounidense. En esas conversaciones participan EEUU, Japón, China, Rusia y las dos Coreas.

Los dos mandatarios han abordado también asuntos como el cambio climático, que protagonizará la cumbre del G-8. Japón aspira a conseguir un acuerdo para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, pero EE UU exige que se incluya en él a las grandes economías emergentes.

Crisis alimentaria, cambio climático y petróleo

Los líderes del G-8 han comenzado a llegar hoy a cuentagotas a un aislado fortín de Hokkaido, la isla más al norte de Japón, para hablar de cambio climático, crisis alimentaria y escalada del precio del petróleo. Con el espectro de la crisis económica planeando, la cumbre de los ocho países más industrializados - EE UU, Reino Unido, Japón, Alemania, Francia, Italia, Rusia y Canadá- que se inaugura mañana y se celebrará hasta el miércoles, tiene una ambiciosa agenda, pero puede quedarse corta en resultados.

El calentamiento global es este año el gran tema de la cumbre por iniciativa japonesa, pero las tensiones derivadas de la subida de los precios de los combustibles y los alimentos, que en algunos casos se han duplicado en sólo meses, colocan también el temor a la inflación y el estancamiento económico en el centro del debate.

Los líderes del G8, participarán en algún momento en la reunión los presidentes o primeros ministros de catorce países en desarrollo, emergentes y desarrollados, que en total suman más del 80% de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.

Protestas

Como en el pasado, esta cumbre no estará exenta de protestas y éstas ya han comenzado a producirse. Unas 250 personas se han manifestado hoy en el centro de Sapporo, la capital de Hokkaido, rodeados por un fuerte dispositivo de seguridad. Los manifestantes, muchos de los cuales pertenecían a sindicatos

internacionales, portaban pancartas con lemas en contra de la pobreza y de las desigualdades económicas en el mundo e instaban a los líderes del G-8 a que cumplan sus compromisos con la sociedad. No se han producido detenciones.