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McCain y Obama se enzarzan por la economía

Los candidatos a la Casa Blanca se atacan mutuamente por sus políticas fiscales y exponen sus planes para afrontar la crisis

La campaña de los candidatos a la Casa Blanca ha entrado de lleno en el problema de la economía, el asunto que más preocupa a los votantes estadounidenses, que sufren las consecuencias de la crisis financiera desatada hace ya casi un año, con la mayor tasa de desempleo en décadas y los precios de la gasolina imparables. Este martes, John McCain y Barack Obama se han enzarzado en un acalorado intercambio dialéctico sobre sus planes económicos y sus diferentes puntos de vista sobre qué hacer con los impuestos en el país.

Obama empezó atacando. Votar por McCain, según el aspirante demócrata, será continuar con las "fallidas políticas" del actual presidente norteamericano, George W. Bush. "Si las políticas de McCain se implementaran, se acrecentaría el déficit, lo mismo que hizo Bush. No podemos permitirlo", dijo el lunes Obama en Carolina del Norte, Estado que vota al Partido Republicano desde 1976.

McCain salió enseguida al contraataque. Durante un discurso este martes ante la Federación Nacional de Empresas Independientes, el republicano aseguró que su contendiente planea el mayor aumento de impuestos desde la II Guerra Mundial. "Según los planes de impuestos de Obama, todos los estadounidenses verán aumentar sus impuestos: los ancianos, los padres, los propietarios de pequeños negocios y prácticamente todo el mundo que tenga incluso una pequeña inversión en el mercado", dijo el senador por Arizona.

Como alternativa, dirigida sobre todo a la clase media, el candidato republicano afirma que suprimirá de forma progresiva el conocido "impuesto mínimo alternativo", que permitiría a las familias ahorrar hasta 2.000 dólares (1.288 euros) por año.

Obama, por su parte, ha asegurado en una entrevista con la cadena de televisión CNBC que su intención es incrementar los gravámenes sobre las ganancias de capital para los que tienen mayores ingresos y eximirá de ese pago a los pequeños inversores. El candidato demócrata asegura que los impuestos subirán sólo para que más ganan, con sueldos superiores a los 250.000 dólares anuales (161.020 euros). "El principio general de aumentar los impuestos a los estadounidenses que tienen mayores ingresos, como yo, y ofrecer alivio a los que no se han beneficiado tanto de esta nueva economía global, creo que es razonable", dijo.

McCain insiste en que, si llega a la Casa Blanca, mantendrá los recortes fiscales aprobados por Bush, que benefician, sobre todo, a los más adinerados del país. El senador quiere también recortar los impuestos corporativos desde el 35% actual hasta el 25%, y sostiene que esa medida ayudará a los empresarios a realizar contrataciones en momentos económicos difíciles como los actuales.

La economía, protagonista

Los candidatos presidenciales, embarcados ya plenamente en la carrera hacia la Casa Blanca, están centrando muchos de sus discursos en el tema de la economía, que según las encuestas se ha convertido en el "asunto número uno" de cara a las elecciones generales del 4 de noviembre. Republicanos y demócratan mantienen serias diferencias sobre las políticas fiscales y las medidas económicas más adecuadas para afrontar la crisis que sufre el país, y así lo remarcan en cada una de sus intervenciones.

Precisamente con la intención de poner de manifiesto las diferencias entre él y McCain, Obama comenzó el lunes una gira de dos semanas centrada en la economía, bajo el lema Un cambio que funciona para ti. El senador demcráta ha visitado ya Carolina del Norte y parará también en Ohio, Florida y Pensilvania, entre otros Estados del país.