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Estados Unidos declara especie protegida al oso polar

El anuncio ha suscitado numerosas críticas entre los expertos

El Departamento de Interior estadounidense incluyó ayer miércoles al oso polar en la lista de especies protegidas, ante la amenaza que el deshielo de los polos puede suponer para este animal.

Sin embargo, a pesar de esta medida, el secretario de interior, Dirk Kempthorne, alertó de que no se trata de una estrategia para luchar contra el cambio climático. Esta inclusión en la lista de especies protegidas "no va a detener el cambio climático ni evitar el deshielo", agregó Kempthorne.

El departamento sí destaco durante el anuncio una serie de acciones administrativas pensadas para proteger al oso, de forma que su nueva distinción como especie protegida implique repercusiones negativas en actividades económicas tales como la construcción de centrales de energía o las exploraciones de gas y petróleo. Según declaró el secretario, "es el deshielo y no la caza de subsistencia ni el desarrollo energético lo que amenaza al oso polar".

Insuficiente

Estas matizaciones en el anuncio han despertado, sin embargo, numerosas reacciones por parte de los más escépticos. El plan anunciado para proteger al oso polar, que incluiría una mejor gestión del hábitat terrestre del animal o el incremento de estudios acerca de las tendencias demográficas del oso y sus hábitos alimenticios, entre otras medidas, ha sido denominado como insuficiente por parte de diferentes representantes de asociaciones ecologistas y algunos miembros del Congreso.

La presidenta del Comité de Medio Ambiente, la senadora Barbara Boxer, ha declarado que a pesar de la nueva denominación del oso polar, el anuncio del Departamento de Interior lo que hace es resaltar la necesidad de una legislación que limite la emisión de gases a la atmósfera y prevenga futuros efectos en el cambio climático.

Innecesario

Por otra parte, un grupo de profesores y expertos en políticas medioambientales del Heartland Institute se han manifestado contrarios a la inclusión del oso polar en la lista de epecies protegidas. Según James M. Taylor, miembro del instituto, ha declarado que esta medida solo se justifica "si se desconoce por completo el mundo real científico o si se tiene algún interés propagandístico".

Datos del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU, indican que las temperaturas serán más frías los próximos 10 años, arguyen estos expertos. En opinión de Taylor, la decisión adoptada "no se corresponde con la realidad, puesto que aunque las temperaturas han aumentado en los últimos 10.000 años los osos polares no han desaparecido".

Por su parte, Robert Ferguson, presidente del Instituto de Ciencia y Políticas Públicas, considera que "las emisiones de carbono, que son el verdadero objetivo de los activistas, han aumentado en todo el mundo y aunque todos los países dejen de emitir CO2, la concentración de gases en la atmósfera seguiría aumentando", algo que, añade, "no tiene nada que ver con los osos polares".