Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bélgica alcanza un pacto de Gobierno nueve meses después de las elecciones

Francófonos y flamencos superan la peor crisis política de la historia reciente del país.- El futuro presidente será el democristiano Yves Leterme

Tras más de nueve meses sin Gobierno formalmente constituido, Bélgica inaugura nueva etapa con la elección de un presidente y la salida consensuada entre los diferentes partidos a una crisis política sin precedentes en el país europeo. Los cinco partidos que participan en las negociaciones para la formación de un Gobierno definitivo en Bélgica han llegado esta mañana a un acuerdo sobre el programa del futuro Ejecutivo que será presidido por el líder democristiano flamenco Yves Leterme, ganador de las últimas elecciones legislativas.

Leterme y los cinco presidentes -el liberal flamenco Bart Somers (Open VLD) y el valón, Didier Reynders; el democristiano flamenco Etienne Schoupe (CD&V) y la francófona, Joelle Milquet (CDH); y el socialista francófono, Elio Di Rupo (PS)- han llegado a un compromiso final tras una noche entera de negociaciones, ha informado la radiotelevisión pública francófona RTBF.

El pacto incluye un importante paquete fiscal y social y se logró tras 21 horas de negociación. El último escollo ha sido la reforma fiscal aunque también se han abordado las políticas migratorias y sociales, así como puntos del ámbito de justicia y seguridad social.

Está previsto que este jueves dimita el primer ministro interino, el liberal Guy Verhofstadt, que el pasado diciembre se encargó a petición del rey Alberto II de explorar las posibilidades de resolver la crisis. El domingo será Leterme, vencedor las elecciones federales en junio de 2007, quien preste juramento, más de nueve meses después de su victoria electoral.

Con este acuerdo, se consigue salir de la peor crisis política de la historia reciente belga. Yves Leterme venció las elecciones el pasado mes de junio, pero tuvo que renunciar dos veces a su labor de formar gobierno por las aspiraciones de mayor autogobierno del rico norte flamenco y la negativa a ceder competencias federales del poco industrializado sur francófono. Desde hace nueve meses, no ha habido posibilidad de formar gobierno por la incapacidad de los partidos francófonos y flamencos de llegar a acuerdos sobre la reforma estatal, que incluye una redistribución de competencias para las dos comunidades lingüísticas que integran el país: flamencos (60% de la población) y francófonos (40%).