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Al menos tres muertos en un atentado suicida en una ciudad del sur de Israel

El brazo armado de Al Fatah se ha responsabilizado del atentado, junto con el Frente Popular para la Liberación de Palestina

Dos activistas palestinos han perpetrado esta mañana en Simona, al sur de Israel, el primer atentado suicida en territorio israelí en un año. Un terrorista de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa -brazo armado de Al Fatah-, y otro del Frente Popular para la Liberación de Palestina han cometido el ataque. Uno ha hecho estallar la carga que portaba, matando a una persona e hiriendo a varias en un centro comercial de la ciudad. El otro ha sido abatido a tiros por la policía cuando se disponía a inmolarse.

El atentado ha sido reivindicado por el brazo armado de Al Fatah, las Brigadas de Mártires de Al Aqsa, que ha informado de que su militante iba acompañado de otro del FPLP. Ambos procedían de Gaza, según el comunicado. Uno de ellos ha detonado el cinturón de explosivos que portaba, matando a una persona e hiriendo a cinco, según ha informado la Estrella Roja de David (Cruz Roja israelí), que añade que los heridos han sido evacuados al hospital Soroka de Beersheva. El otro terrorista ha sido abatido por un policía de paisano antes de que pudiera inmolarse.

Aunque los Mártires han reivindicado el atentado, lo ha celebrado el movimiento de Resistencia Islámica Hamás, que lo ha calificado de "acto heroico" que constituye una "respuesta natural a los crímenes de la ocupación" de Israel "y al "bloqueo impuesto a nuestro pueblo", según ha dicho el portavoz de Hamás Sami Abu Zuhri. Hamás, que está formalmente en tregua con Israel, dice que "nuestro pueblo no tiene elección que defenderse por todos los medios, incluyendo las operaciones de martirio. Bendecimos esta operación y llamamos a todos los grupos armados a seguir por la misma vía".

El primer atentado en un año

Se trata del primer atentado suicida en territorio israelí desde el 29 de enero de 2007, cuando un terrorista palestino se inmoló en una panadería de Eilat, también en el sur de Israel, matando a tres personas.

Las autoridades israelíes estaban en alerta tras el reventón de la frontera entre Egipto y Gaza por el paso de Rafah. Tel Aviv temía que, en los días en los que la frontera estaba completamente abierta y sin vigilancia, hubieran entrado en Gaza explosivos y armas para los radicales, algo que intentaba impedir Israel con el bloqueo que mantenía desde hace meses sobre la franja. También temían que los milicianos palestinos se infiltraran en territorio israelí desde Egipto, dado el cierre de los puestos fronterizos de Gaza.