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Annan confía en una solución política en Kenia en las próximas semanas

El ex secretario de la ONU inicia formalmente la mediación entre el Gobierno y la oposición.- La muerte de un diputado opositor exacerba la violencia

La solución de los problemas políticos más urgentes que han desatado la violencia en Kenia podría surgir en las próximas semanas, según el ex secretario de las ONU, Kofi Annan, quien está buscando activamente una salida a la crisis que está dejando un baño de sangre en el país africano.

"Tenemos confianza de que los problemas pueden resolverse en el transcurso de este año (...) y los problemas políticos inmediatos pueden ser resueltos en las próximas cuatro semanas, si no antes", ha dicho hoy Annan durante la apertura oficial de la mediación acerca de la crisis post-electoral keniana.

Annan ha iniciado las conversaciones en Nairobi, flanqueado por el presidente Mwai Kibaki y el líder de la oposición, Raila Odinga, en medio de los llamamientos de las naciones occidentales que han pedido a ambas partes, que aparecen muy firmes en sus posiciones opuestas, de llevar adelante las negociaciones a riesgo de perder la ayuda internacional.

"Sólo hay una Kenia", ha dicho Annan, mientras la violencia y la confrontación siguen ganando terreno por las calles del país, más aún tras el asesinato hoy de Mugabe Were, diputado del partido de la oposición keniana. Es el último chispazo que ha hecho rebrotar con más crudeza las luchas callejeras, dentro de una ola de violencia que comenzó por las diferencias sobre los resultados de las elecciones del 27 de diciembre, pero que ha adquirido una dimensión étnica y en la que desde ayer se ha cobrado la vida de al menos 30 personas, llevando a casi un centenar los fallecidos desde el fin de semana.

Más combustible para la violencia

Según fuentes de la policía, Mugabe Were ha muerto a primera hora de la mañana de hoy tras un tiroteo registrado a las afueras de su propia casa. Todo apunta a que dos hombres han disparado al diputado opositor cuando se disponía a entrar con su coche en su vivienda, situada en el distrito de Woodley, en Nairobi.

El diputado era miembro del Movimiento Democrático Naranja (OMD-K), dirigido por Odinga, y representante del distrito de Embakasi, en Nairobi. El propio Odinga ha responsabilizado al presidente Kibaki de la muerte de su compañero de partido.

Tras el fallecimiento de Were, la policía se ha apresurado a pedir calma pero el llamamiento ha caído en saco roto entre las bandas más violentas que apoyan a Odinga. No dejan de registrarse disturbios entre las bandas étnicas rivales en Nairobi en los que han muerto al menos dos personas. Según un testigo citado por la agencia Reuters, siete más habrían sido asesinadas en Kibera, donde los grupos se atacan entre ellos con arcos y flechas.

Tampoco en el valle del Rift, una de las zonas con más enfrentamientos, se reduce la violencia. Dos helicópteros militares han realizado hoy descensos en picado sobre una multitud de mayoría kikuyu, de unas 600 personas, que armada con machetes amenazaban a cientos de refugiados luos en Naivasha y han disparado balas de goma contra ella, obligándola a retroceder, según han informado la policía. Antes de este enfrentamiento, las mismas pandillas habían saqueado hogares y quemado todo a su paso.

El valle del Rift, conocido por sus parques naturales y por ser un habitualmente tranquilo destino turístico, muestra ahora una cara terrorífica.

En sólo un mes, más de 900 personas han fallecido y cerca de 250.000 han sido desplazadas por los enfrentamientos, especialmente en el oeste de un país, que antes de esta crisis era considerado un modelo de democracia en África.