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Declarado inocente el único acusado por el atentado de Omagh

La acción terrorista, en la que murieron 29 personas, dos de ellas españolas, fue la más sangrienta del conflicto de Irlanda del

Norte

Un tribunal de Belfast ha declarado este jueves inocente al norirlandés Sean Hoey, un electricista de 38 años, del asesinato de 29 personas, dos de ellas españolas, en el atentado de Omagh en 1998, la acción terrorista más sangrienta del conflicto de Irlanda del Norte.

Hoey estaba acusado de montar 225 kilogramos de explosivos en el coche bomba que estalló en la localidad norirlandesa en agosto de 1998, pocos meses antes de que se alcanzaran los Acuerdos del Viernes Santo, que ponían fin a tres décadas de conflicto en Irlanda del Norte. El veredicto emitido hoy, tras uno de los mayores juicios en la historia de Reino Unido, supone una frustración más para los familiares de los fallecidos, algunos de los cuales han criticado a las autoridades por los fallos de la investigación, que según ellos no ha logrado presentar ante la Justicia a los responsables del atentado.

El ataque, que mató a 29 personas e hirió a unas 200, fue perpetrado por el denominado IRA Auténtico, una pequeña facción escindida del IRA que se oponía al alto el fuego acordado por este en 1997. Entre los fallecidos de Omagh figuran el niño Fernando Blasco Baselga, de 12 años, y la monitora Rocío Abad Ramos, de 29, ambos pertenecientes a un grupo de españoles que realizaba un curso de verano en Irlanda.

Dudas razonables

Hoey, supuesto miembro del IRA Auténtico también ha sido absuelto de los otros 27 cargos que pesaban sobre él, según ha dictaminado el juez instructor, Reginald Weir. El electricista, natural de la localidad norirlandesa de Jonesborough, en el condado fronterizo de Armagh, se había declarado inocente de los 56 cargos que le imputaba la acusación relacionados con su supuesta participación en una campaña terrorista que podría haber culminado con la explosión de Omagh el 15 de agosto de 1998.

Después de casi doce meses de deliberaciones, el magistrado ha criticado hoy en su sentencia las investigaciones sobre el atentado efectuadas por el Royal Ulster Constabulary (RUC, antigua Policía norirlandesa). El juez considera que las pruebas forenses presentadas por

la Fiscalía durante el proceso no cumplían con los estándares requeridos por el tribunal, por lo que existían "dudas razonables" sobre la autoría del atentado.

Ningún condenado

Casi ocho años después del atentado, las familias

de las víctimas continúan lamentando que aún no se hayan emitido condenas por ese ataque terrorista, el más sangriento del conflicto norirlandés.

El irlandés Michael McKevitt fue sentenciado en agosto de

2003 a veinte años de cárcel por dirigir durante un año las actividades del IRA Auténtico, pero no se le llegó a vincular con el atentado. Colm Murphy, quien cumplió tres años de cárcel por participar en aquel ataque, fue puesto en 2005 en libertad provisional hasta la celebración de un nuevo juicio, según decidió un tribunal de Dublín.