Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Putin acepta ser primer ministro si su delfín gana las presidenciales

Dimitri Medvedev, elegido como candidato del partido Rusia Unida a las presidenciales

El actual presidente ruso, Vladímir Putin, ha aceptado rebajarse de categoría y está dispuesto a convertirse en el primer ministro Dimitri Medvedev, el hombre al que ha elegido para sustituirle al frente del Estado, si éste gana las elecciones presidenciales del próximo 2 de marzo. Sin embargo, ha dicho que no habrá un reparto de poder distinto al actual entre los dos cargos, que seguirán teniendo las mismas atribuciones.

Putin ha hecho esta declaración en el Congreso del partido Rusia Unida, en el que ha propuesto proclamar la candidatura presidencial de Medvédev. "Si los ciudadanos rusos expresan su confianza en Dimitri Medvédev y le eligen como presidente, estaré dispuesto a encabezar el Gobierno", ha dicho Putin ante sus compañeros de partido.

MÁS INFORMACIÓN

Putin ha destacado las virtudes de Medvédev, definiéndole como un hombre "cuyos principios en la vida son los intereses de su Gobierno y sus ciudadanos".

La semana pasada, el actual presidente propuso a Medvédev, antiguo colaborador suyo durante su etapa en el Ayuntamiento de San Petersburgo, como su favorito a sucederle en la jefatura del Estado. En un mero trámite, Medvédev ha sido ratificado por el partido, Rusia Unida, en una votación por unanimidad, según han informado las agencias rusas.

Si, como se prevé con casi toda probabilidad, Medvédev se convierte en presidente, contará con un Parlamento afín ya que Rusia Unida consiguió más del 64% de los votos en las recientes elecciones legislativas, haciéndose con una abrumadora mayoría de los asientos de la Duma.

Atribuciones

Durante su intervención ante su partido, Putin se ha pronunciado contra una redistribución de las funciones entre el presidente y el primer ministro, eventualidad que mencionaron algunos comentaristas después de que Medvédev la semana pasada anunciase que pediría a Putin que fuera jefe de Gobierno. El presidente ruso goza de amplios poderes, como el de nombrar y destituir al primer ministro.