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Familiares de los secuestrados por las FARC piden a Chávez como mediador con la guerrilla

También dan autoridad a la senadora colombiana Piedad Córdoba.- El presidente colombiano, Álvaro Uribe, dio por finalizada la mediación de ambos

Un grupo de familiares de secuestrados por la guerrilla de las FARC, entre ellos la madre de Ingrid Betancourt, ha dejado en manos del presidente venezolano, Hugo Chávez, y la senadora colombiana Piedad Córdoba las gestiones que puedan llevar a la puesta en libertad de los rehenes.

"Les conferimos el mandato expreso de actuar a nuestros nombres en las diligencias que estimen conducentes a la liberación de los retenidos", han dicho los representantes de las familias de muchos de los 45 cautivos en una carta dirigida a ambos interlocutores.

El mensaje, fechado hoy en Caracas, ha sido divulgado por el sitio en Internet de la congresista opositora Córdoba en coincidencia con una reunión de Chávez y la política con trece familiares de rehenes.

Entre ellos está Marleny Orjuela, presidenta de Asfamipaz, asociación que reúne a las familias de los más de treinta efectivos de la Fuerza Pública colombiana en el grupo de secuestrados, algunos de los cuales llevan casi diez años en cautividad.

"Tienen ustedes (Chávez y Córdoba) toda nuestra confianza y el mandato expreso para adelantar las diligencias, conversaciones, reuniones y, en general, las actividades necesarias e indispensables en el propósito de conseguir pruebas de vida y de concretar la liberación de nuestros familiares", han puntualizado estos familiares, quienes viajaron a Caracas el pasado viernes por la noche.

El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, ha declarado recientemente que no va a permitir de nuevo la intervención de Hugo Chávez, al que ha acusado de deslealtad y dar cobertura política a las FARC. Para los familiares de los rehenes, sin embargo, el venezolano es, por su proximidad ideológica a la guerrilla marxista, la única esperanza. La misión de Chávez y Córdoba fue suspendida el pasado 21 de noviembre por Uribe. La decisión desató una profunda crisis diplomática entre Caracas y Bogotá.

El grupo se desplazó a la capital venezolana junto a la congresista opositora para mostrar a Chávez las pruebas de vida de 17 de los rehenes que las autoridades colombianas decomisaron el pasado 29 de noviembre a tres presuntos rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el sur bogotano.

Las pruebas son varios vídeos, fotografías y cartas de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt - de nacionalidad francesa-, el ex senador Luis Eladio Pérez y los estadounidenses Thomas Howes, Keith Stansell y Marc Gonsalves.

Una guerrillera se entrega con un niño

Una joven rebelde ha desertado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) con un niño secuestrado por esta guerrilla que ella tenía a cargo en el Arauca, departamento de la frontera nordeste con Venezuela, informaron portavoces militares regionales.

La mujer caminó casi un día y se entregó en las "últimas horas" a efectivos de una base militar en la zona rural de la localidad limítrofe de Arauquita, dijo el coronel Héctor Iván Páez, portavoz del ejército en la ciudad homónima de Arauca.

"Logramos ofrecerle a esta subversiva los beneficios que otorga la ley (a rebeldes que abandonen las armas)", explicó Páez a la prensa en esa ciudad, distante unos 700 kilómetros de Bogotá. Según el oficial, la guerrillera decidió desertar por el apego (cariño) del niño con ella, que llevaba cinco años en el décimo frente de las FARC.

El menor, de cuatro años, había sido secuestrado en la capital araucana, en fecha desconocida, por rebeldes que exigían un rescate de 1.500 millones de pesos (unos 750.000 dólares).

Los padres recibieron al niño en la base del ejército de la misma ciudad, donde la rebelde ha sido acogida temporalmente.