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Bélgica bate su récord al permanecer 148 días sin Gobierno

El democristiano flamenco Leterme no logra un acuerdo de Gobierno con los francófonos

La crisis política en Bélgica bate hoy un récord histórico al cumplirse 148 días sin Gobierno desde las elecciones legislativas debido a la falta de acuerdo entre los partidos flamencos y francófonos. El vencedor de las elecciones, el democristiano flamenco Yves Leterme, del CDV, intenta formar un Gobierno de coalición con los partidos francófonos CDH (Centro Demócrata Humanista, cristianodemócrata) y el MR (liberal), pero no termina de acordar con ellos el programa de reformas que pretende poner en práctica.

Leterme, encargado por el Rey Alberto II de formar el nuevo Gobierno, ya renunció a esa posibilidad en el mes de agosto, ante la imposibilidad de lograr un acuerdo con los francófonos. Hoy, informará al Rey sobre los avances en las negociaciones, que entran en una semana crucial debido al ultimátum de los flamencos para que el miércoles haya "un principio de solución" para los temas que atañen a la futura estructura del Estado.

No se trata de algo ajeno a la política belga y los ciudadanos viven sin dramatismo la situación. En 1988, el democristiano flamenco Jean-Luc Dehaene necesitó tres intentos y 145 días para poner de acuerdo a cristianodemócratas, socialistas y nacionalistas de la entonces Volksunie sobre un programa de gobierno.

Todo apunta a que ese récord será ahora batido ampliamente, ya que esta vez ni siquiera está claro si de veras se logrará un compromiso entre los partidos que negocian la formación de una coalición gubernamental apodada "la naranja azul", que trata de poner de acuerdo a los dos partidos flamencos, CDV y VLD (liberal) y sus homólogos francófonos de Valonia, el CDH y MR liberales. El CDV concurrió a las elecciones en alianza con los nacionalistas del NVA.

A pesar de que el formador de gobierno, Yves Leterme, logró el jueves pasado un acuerdo amplio sobre el programa de gobierno, quedan por abordar los temas más espinosos: el presupuesto, la descentralización del Estado y la división del distrito electoral de Bruselas-Halle-Vilvoorde (BHV). Lo más complicado es el llamado "dossier institucional", el paquete de reformas económicas e institucionales de Leterme, que sigue completamente bloqueado debido a que ni flamencos ni francófonos están dispuestos a hacer concesiones.

El pasado 10 de junio, los democristianos del CDV-NVA, se convirtieron en Flandes en los grandes ganadores de las elecciones legislativas con un programa electoral cuyo eje principal era una nueva descentralización del Estado, que desde 1993 tiene ya carácter "federal". Leterme siempre ha dejado claro que no apoyará un acuerdo de gobierno que no incluya una reforma institucional "de gran alcance".

Por el otro lado, todos los partidos francófonos están en contra de cualquier cambio sustancial de la estructura del Estado, situación que durante todo ese tiempo ha impedido que se llegue a un acuerdo.