Dimite el máximo responsable del programa nuclear iraní

Alí Lariyani es además el principal negociador con Occidente sobre el desafío atómico de Teherán. - El viceministro iraní Sayed Yalili, se perfila como su posible sucesor

El principal responsable del programa nuclear iraní y máximo negociador del país con la comunidad internacional sobre el asunto, Ali Lariyani, ha dimitido de su cargo, según ha informado hoy la agencia oficial iraní IRNA. Según la nota, que no informa de las causas de la renuncia, no es la primera vez que Lariyani dimite, aunque hasta ahora el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, no la había aceptado.

"Lariyani ha presentado varias veces su dimisión y el presidente la ha aceptado finalmente", ha declarado un portavoz del Gobierno a la agencia oficial, añadiendo que será Saeed Jalili, viceministro de Asuntos Exteriores para Europa y América, quien le sustituya. Jalili se reunirá el próximo martes en Roma, como tenía previsto Lariyani, con el jefe de Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana. De hecho, el dimitido responsable participará en el encuentro como parte de la delegación de su país.

De todas formas, el portavoz gubernamental ha señalado que la política nuclear de Irán está "estabilizada" y es "inalterable", por lo que un no se verá modificada por este cambio.

Lariyani era secretario del Consejo Supremo de la Seguridad Nacional de Irán, máximo responsable del programa atómico de Teherán, que mantiene en vilo a la comunidad internacional ante las dudas de que el régimen de Ahmadineyad pretenda hacerse con armas atómicas. Teherán lo niega, pero pone todo tipo de obstáculos a las inspecciones de los inspectores del Organismo Internacional de la Energía Atómica de la ONU (OIEA).

Por ello, algunas potencias, con EE UU a la cabeza, buscan que se aprueben sanciones económicas y de otro tipo contra Irán. Por el otro lado, Rusia, que afirma no tener pruebas de la orientación belicista del programa atómico iraní, se resiste a las sanciones.

La dimisión de Lariyani, considerado como la segunda figura en importancia del Gobierno iraní, es vista por los analistas como un indicio de supuestas divergencias en el seno del régimen de Teherán respecto a la política exterior del país. Lariyani era considerado por Occidente un personaje de confianza dentro del régimen iraní. Sin embargo, sus diferencias con Ahmadineyad eran cada vez más evidentes, y se pusieron de manifiesto con la ausencia del negociador en la reunión que mantuvieron la semana pasada el presidente ruso, Vladimir Putin, y el ayatolá Ali Jamenei.

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