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La ONU "deplora" la represión de Myanmar pero evita la condena por la oposición de China

El Consejo de Seguridad insta a la Junta Militar birmana a dialogar con la oposición para alcanzar la reconciliación nacional

El Consejo de Seguridad de la ONU ha deplorado con firmeza la violenta represión las manifestaciones pacíficas por parte de la Junta Militar de Myanmar, a la que ha instado a entablar un diálogo con la oposición que conduzca a la reconciliación nacional. La declaración adoptada por unanimidad por el máximo órgano de la ONU evita condenar explícitamente las acciones del régimen militar debido a la oposición de China a un texto más agrsivo, pero incluye un llamamiento a la liberación de todos los presos políticos y detenidos.

"El Consejo de Seguridad también insta al Gobierno y a todas las partes involucradas a colaborar para reducir tensiones y para alcanzar una solución pacífica", señala el documento.

Poco antes, el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, ha decidido enviar de nuevo a la región a su enviado especial, Ibrahim Gambari, quien la pasada semana presentó ante el Consejo de Seguridad un informe del viaje efectuado a Rangún del 29 de septiembre al 2 de octubre.

Gambari "volverá a la región el fin de semana próximo para consultar con los socios regionales", ha dicho la ONU en un comunicado. El enviado especial comenzará sus consultas "por Tailandia el próximo lunes, para continuar por Malasia, Indonesia, India, China y Japón, con la idea de volver inmediatamente después a Myanmar".

En su declaración de hoy, los 15 miembros del máximo órgano de decisiones de las Naciones Unidas destacan la necesidad de que se produzca un "diálogo genuino" con todas las partes involucradas, incluida la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, y grupos étnicos "para lograr un proceso de reconciliación nacional completo, con el apoyo directo de las Naciones Unidas".

"El Consejo de Seguridad pide al Gobierno de Myanmar que tome todas las medidas necesarias para afrontar los temas económicos, políticos, humanitarios y de derechos humanos que preocupan a su población y enfatiza que el futuro de Myanmar está en manos de todo el pueblo", ha instado la ONU.