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El conservador Nicolas Sarkozy, nuevo presidente de Francia

El sucesor de Chirac promete "devolver a los franceses el orgullo de ser franceses".- La socialista Royal asume su derrota, felicita a su rival conservador y garantiza una "renovación de la izquierda" para recuperar el poder

El conservador Nicolas Sarkozy ha prometido ser "el presidente de todos los franceses" tras derrotar a la socialista Ségolène Royal en su duelo democrático por el Elíseo. La izquierda, por su parte, llamaba a la movilización para las Legislativas del mes próximo y el centro a crear "contrapoderes" ."El 16 de mayo por la tarde seré presidente de Francia y me pondré a trabajar con todo empeño y con la única ambición de servir al interés de Francia y ponerme al servicio de todos los franceses", ha afirmado Sarkozy, arropado por unos 30.000 seguidores que festejaban con un concierto su victoria en la Plaza de la Concordia de París.

Sarkozy, de la gobernante Unión por un Movimiento Popular (UMP), ha ganado las elecciones presidenciales en Francia con el 53,06% de los votos frente al 46,94% de su rival, la socialista Ségolène Royal, cuando ya se ha escrutado más del 98% de los sufragios. Pocos minutos después de divulgarse los primeros sondeos, que ya concedían la victoria al político de la UMP, la candidata socialista, sonriente, ha comparecido en rueda de prensa desde el cuartel socialista ubicado en la Casa de América Latina en París para reconocer su derrota y felicitar al "próximo presidente de la República Francesa".

"El sufragio universal ha hablado. Espero que el presidente realice su papel al servicio de la ciudadanía francesa", ha dicho. Luego ha emplazado a sus seguidores a continuar con los esfuerzos por recuperar el poder. Y para ello ha apostado por una renovación en profundidad del mensaje de la izquierda: "Lo que hemos empezado juntos, vamos a proseguirlo juntos", ha proclamado la política socialista entre vítores y aplausos de sus partidarios. "Pueden contar conmigo para la renovación de la izquierda", ha añadido, "buscando nuevas convergencias más allá de las fronteras actuales", en una clara alusión al centro político del tercer candidato más votado en la primera vuelta de los comicios, François Bayrou.

"Amo a Francia"

Mientras, los fieles a Sarkozy han tomado las calles del centro de París para festejar la histórica victoria del ex ministro del Interior. La Plaza de la Concordia, a escasos metros del Palacio del Elíseo, es el lugar elegido por la UMP para aupar a su líder y prolongar la fiesta toda la noche.

Media hora después de que lo hiciera su rival en las urnas y ante un público entregado, Sarkozy ha desplegado un emotivo discurso cargado de patriotismo. Lo primero que ha reconocido es que atraviesa "un momento excepcional en la vida de un hombre": "desde mi juventud tengo el orgullo de pertenecer a una vieja y orgullosa nación: Francia. Amo a Francia. Ahora tengo que devolver todo lo que me ha dado Francia". También ha dicho sentir respeto a las ideas de Royal: "respetemos a la señora Royal como a millones de franceses que la han votado para presidenta de la República. Hay que amar a todos los franceses", ha dicho. Al margen de las ideas, ha seguido Sarkozy, "sólo queda una Francia, sólo hay una sola victoria, la de la democracia". "Devolveré a los franceses el orgullo de ser franceses", ha proclamado el recién elegido jefe del Estado. "Francia ha elegido el cambio", ha resumido.

Tampoco se ha olvidado de mandar un claro mensaje de europeísmo en tiempos de zozobra en Bruselas, con una presidenca alemana que apuesta ahora por sacar adelante una constitución muy reducida ante el fiasco del proyecto de Carta Magna en los referéndum celebrados hace dos años en Holanda y Francia. Sarkozy ha dicho que siempre ha sido europeísta y que apuesta firmemente por la construcción de la UE. Francia, ha dicho,"está de vuelta en Europa".

También ha querido ahuyentar cualquier fantasma de enemistad con Estados Unidos, pese a que ha reconocido viejas discrepancias. "Estaremos a su lado cuando lo necesiten, aunque la amistad es también que pueda pensar de manera diferente", ha dicho. Asimismo, ha confirmado su deseo de crear una Unión Mediterránea, con los países de las dos riberas, con el objetivo de promover "un sueño de paz y civilización". "Juntos escribiremos una nueva página en nuestra historia, que seguro será próspera y bella. !Viva Francia, Viva la República!", ha finalizado Sarkozy, desatando el delirio entre sus partidarios.

Tras pronunciar su discurso, el nuevo presidente, acompañado de un hijo de su primer matrimonio y de las dos hijas de su segunda mujer, Cecilia, se ha dirigido a un hotel en los Campos Elíseos, situado en los aledaños del palacio presidencial, para saludar a sus amigos más íntimos.