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La Casa Blanca pierde cinco millones de correos electrónicos, algunos reclamados por el Congreso

Los demócratas quieren saber si un asesor de Bush usó su 'e-mail' privado para tareas de gobierno

El asesor político del presidente George Bush, Karl Rove, se ha convertido en el centro de una creciente polémica después de que la Casa Blanca admitiera a primera hora de esta mañana que han desaparecido una serie de correos electrónicos que pueden guardar relación con el caso de los ocho fiscales federales destituidos. Washington ha admitido, además, que en total cinco millones de e-mails han desaparecido de sus servidores.

El Congreso reclama esos correos electrónicos como necesarios para la investigación que desarrolla en torno a la destitución de esos fiscales, sobre el que la Administración ha ofrecido versiones contradictorias, y que sus críticos creen que puede tener carácter de ajuste de cuentas político.

Aunque las direcciones de correo electrónico de la Casa Blanca archivan permanentemente los mensajes enviados y recibidos, algunos de sus funcionarios, entre ellos Rove, mantienen también cuentas de correo en servidores del Partido Republicano para desarrollar actividades de carácter partidista.

La ley de EE UU prohíbe a los funcionarios gubernamentales usar bienes del Gobierno para fines partidistas. Las cuentas de correo republicanas sí eliminan de modo automático, cada treinta días, los mensajes almacenados.

Cinco millones de correos, desaparecidos

Además, según ha admitido la Casa Blanca, cerca de cinco millones de correos pudieron haber desaparecido cuando el Gobierno cambió su programa de mensajería electrónica de Lotus Notes a Microsoft Outlook, los años 2002 y 2003.

Los demócratas, que cuentan con mayoría en las dos cámaras del Congreso, quieren saber si Rove utilizó su cuenta de correo del partido para tareas de gobierno, con el objeto de evitar las normas que obligan a la Casa Blanca a preservar sus documentos.

La Casa Blanca ha admitido que sí se utilizaron en ocasiones esas cuentas para asuntos oficiales y los mensajes pueden haber desaparecido erróneamente, pero asegura que ello se ha debido a un error y no a una mala intención.

"No tenemos ninguna base para llegar a la conclusión de que alguien usó cuentas del Partido Republicano de manera intencionalmente impropia", ha afirmado hoy la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino.

El secretario de Justicia, Alberto Gonzales, tiene previsto comparecer el martes ante el Comité de Justicia del Senado para responder sobre el cese de los fiscales, ocurrido el pasado diciembre.

Rove ya estuvo en el punto de mira de los demócratas durante la investigación del llamado caso Plame, en torno a la filtración a la prensa del nombre de una agente de la CIA, y que se saldó con la condena a prisión por perjurio del jefe de Gabinete del vicepresidente Dick Cheney, Lewis Scooter Libby.