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Al menos 130 muertos en una cadena de atentados contra la comunidad chií de Irak

El país se desangra en una nueva oleada de venganzas entre las dos comunidades

La crítica situación en Irak vive esta semana un recrudecimiento global de la violencia, que hoy se ha cobrado ya la vida de al menos 130 personas en distintos atentados cometidos en Bagdad y en ciudades cercanas a la capital. En el atentado más sangriento, al menos 60 personas han muerto y otras 25 han resultado heridas después de que un suicida detonase el cinturón de explosivos que llevaba en un mercado popular en el barrio de El Shaab, en el norte de Bagdad.

Sin embargo, las autoridades no descartan que el número de víctimas mortales aumente, porque el suicida se mató en medio de una muchedumbre de este barrio predominantemente chií. También chiíes han sido las víctimas de una cadena de atentados con cuatro coches bomba en la población de Al Jalis, 70 kilómetros al norte, según han informado fuentes policiales. Tres de estos vehículos han explotado casi simultáneamente en distintos puntos de la ciudad y han dejado ya, según el último recuento, 47 muertos y 91 heridos. Uno de los coches bomba tuvo como blanco una patrulla policial iraquí, otro explotó cuando estaba aparcado cerca de un colegio y el tercero se encontraba estacionado cerca de un complejo de oficinas gubernamentales y militares.

Fuentes médicas han lanzado llamamientos a la población para que haga donaciones de sangre por la gravedad de los heridos, algunos de los cuales han sido traslados a Bagdad.

Los múltiples atentados de este jueves en la capital y sus alrededores dejan en entredicho el plan de seguridad de las tropas iraquíes y estadounidenses, que comenzó el 14 de febrero y que hasta el momento había conseguido rebajar relativamente los niveles de violencia en esta área. La trágica jornada llega también en un día en el que se ha conocido que el número de muertos por un doble atentado en la ciudad norteña de Tel Afar ha ascendido ya a 140, según explicó el gobernador de la provincia de Nínive, Draid Kashmula.