Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

México envía más de 3.000 policías a Tijuana para combatir el crimen organizado

La ciudad fronteriza con EE UU, controlada por las mafias de la droga, es una de las más violentas del país

El Gobierno de México ha iniciado el envío de 3.296 efectivos policiales y militares para combatir al crimen organizado en la ciudad de Tijuana, fronteriza con Estados Unidos. Esta es una de las ciudades mexicanas más violentas, donde el año pasado ocurrieron 530 muertes atribuidas al crimen organizado, y sede del cártel de los hermanos Arellano Félix que, a pesar de haber sufrido varias bajas por detenciones o muertes de sus capos, es considerada como una de las bandas más peligrosas del país.

Las tareas policiaco-militares se realizarán por aire, tierra y mar en Tijuana, fronteriza con San Diego (California). La Operación Tijuana se implanta veintidós días después de que el Gobierno del presidente Felipe Calderón, quien asumió el 1 de diciembre pasado, lanzó una acción similar en el estado mexicano de Michoacán, oeste del país. En los últimos seis años más de 9.000 personas fueron asesinadas en México por el crimen organizado.

Más de 9.000 muertos

De los 3.296 efectivos que intervendrán en la Operación Tijuana, 2.620 serán soldados, según ha detallado el ministro de Defensa. Esos efectivos se apoyarán en 21 aviones, nueve helicópteros, 28 embarcaciones menores y 247 vehículos militares. La Armada participará con 162 efectivos, una "patrulla oceánica" integrada por un buque, un helicóptero y una lancha interceptora, tres patrullas interceptoras de alta velocidad y dos helicópteros.

El pasado 11 de diciembre, el Gobierno de Felipe Calderón lanzó una primera operación contra el narcotráfico de envergadura al enviar a 7.000 efectivos militares y policiales al estado de Michoacán, oeste del país, una de las entidades afectadas por la violencia del crimen organizado.

Las bandas criminales mantienen una guerra sin cuartel por el control del mercado interno y de las rutas de introducción de drogas a Estados Unidos, que se ha saldado con unas 9.000 muertes en los seis años del gobierno de Vicente Fox (2000-2006). Sólo el año pasado ocurrieron en México 2.221 asesinatos relacionados con el narcotráfico, la cifra más alta de los últimos seis años, según datos del diario El Universal.