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Muere a los 93 años el ex presidente de EE UU Gerald Ford

Ford arrastraba problemas de salud y en agosto pasado fue sometido a una intervención quirúrgica por una afección coronaria

El ex presidente de Estados Unidos Gerald Ford ha muerto a los 93 años, ha informado su esposa, Betty Ford. Gerald Ford arrastraba problemas de salud y en agosto pasado fue sometido a una intervención quirúrgica en la Clínica Mayo de Rochester (Minesota) por una afección coronaria.

Nacido en Omaha (Nebraska) el 14 de julio de 1913, Ford llegó al cargo tras la dimisión de Richard Nixon, en agosto de 1974, a consecuencia del escándalo Watergate. Su estancia en la Casa Blanca terminó poco más de dos años después, cuando perdió las elecciones de 1976 frente al demócrata Jimmy Carter.

Ford ha sido presidente más longevo de EE UU y desde que dejó la Casa Blanca ha vivido en su Rancho Mirage, en el desierto de California, a unos 150 kilómetros de Los Angeles. Como él mismo reconocía fue presidente por capricho del destino, vivió siempre a la sombra del escándalo Watergate que terminó con la presidencia de Nixon y que lo convirtió en presidente.

Ford fue presidente casi por accidente. Era un político de mucha experiencia, pero no fue compañero de fórmula de Nixon en las elecciones y el presidente lo designó después como su sucesor.

Gerald Ford asumió la presidencia unos minutos después de que Nixon dimitiera tras el escándalo watergate. "Nuestra larga pesadilla nacional ha concluido", afirmó Ford tras la dimisión de su antecesor.

Sin embargo, reavivó el debate un mes después al otorgar a Nixon el perdón por cualquier delito cometido como presidente.

Muchos consideran que esa exoneración le costó a Ford la posibilidad de ser elegido presidente en 1976. Sin embargo, la medida recibió algunos elogios en los años posteriores, como un acto que permitió al país seguir adelante.

Ford será recordado como el primer vicepresidente no elegido en las urnas. Fue designado por Nixon como reemplazo de Spiro Agnew, quien también debió renunciar en medio del escándalo.

A diferencia del 'conspirador' Nixon, siempre tuvo fama de hombre afable y honesto, que perdonó a su predecesor aún y cuando esto podía -y así ocurrió- costarle la renovación de su permanencia en la Casa Blanca. De momento se desconocen los detalles para su entierro y funeral.