El Parkinson de Michael J. Fox se convierte en arma electoral

Un anuncio del actor en favor del Partido Demócrata en el que sufre violentos espasmos desata la polémica

¿Es lícito usar la enfermedad y el sufrimiento como arma electoral? Esto se pregunta hoy la sociedad estadounidense, sobrecogida por un anuncio en apoyo del Partido Demócrata en el que el actor Michael J. Fox, de 45 años y famoso por películas como Regreso al futuro, sufre espasmos a causa del mal de Parkinson, que le fue diagnosticado cuando tenía 30 años. Las imágenes de la campaña hablan por sí solas: Fox sufre unas convulsiones tan violentas y constantes que apenas puede mantenerse dentro del plano mientras mira a la cámara y pide el voto para los demócratas, que apoyan la investigación con células madre, la gran esperanza para los que sufren éste y otros males.

Los vídeos, que se han visto más de un millón de veces a través de la web YouTube, han agitado la polémica sobre la investigación genética en EE UU y han avivado el debate sobre los límites éticos de una campaña. "Dicen que toda política es local, pero esto no siempre es así", dice Fox en un anuncio, que pide el voto para la candidata al Senado por el Estado de Misuri, Claire McCaskill. "Lo que hagáis en Misuri repercute sobre millones de americanos, americanos como yo" dice el actor de Stuart Little.

El 7 de noviembre, en paralelo a las elecciones legislativas, se votará en Misuri una enmienda que sería, de aprobarse, la primera en proteger en un Estado la investigación con células madre embrionarias de cualquier restricción por parte del Congreso. Fox también ha rodado anuncios en favor de los candidatos demócratas en Maryland y Wisconsin y planea hacerlo para los de Illinois y Nueva Jersey, todos ellos estados fundamentales en los comicios venideros. Los críticos de la campaña aseguran que el actor muestra su enfermedad de una forma descarnada y en su peor momento. El actor, argumentan, no ofrece esa misma imagen en el resto de sus numerosas apariciones públicas ni en sus cada vez más esporádicas actuaciones en la pequeña pantalla.

Acusaciones de fraude

Uno de los comentaristas radiofónicos más populares entre los conservadores, Rush Limbaugh, ha llegado a acusar a Fox "no había tomado su medicación o estaba actuando" cuando rodó los anuncios. Mientras, el adversario republicano de McCaskill en Misuri, Jim Talent, también ha tachado la publicidad como "falsa", a la vez que ha asegurado su respaldo a "la investigación con células madre que no conlleve la clonación o destrucción de un embrión". Fox, que saltó a la fama por la serie Family Ties, es un importante baza demócrata e intervino activamente en la campaña presidencial de John Kerry en 2004.

La investigación genética parece no dejar indiferente a nadie en el mundo del star system. La cantante Sheryl Crow, que ha superado un cáncer de mama, también participa con un anuncio en favor de la enmienda que se vota en Misuri, aunque no llega a pedir el voto para ningún candidato. Otro insigne gladiador de la causa fue el fallecido actor de Superman Christopher Reeve, quien hasta el último día de su vida luchó desde su silla de ruedas por que los políticos aprobasen más fondos para la experimentación con células madre.

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El debate excede los muros partidistas, como lo demuestra el intenso apoyo a la investigación con células madre embrionarias de dos importantes republicanos: la ex primera dama Nancy Reagan y la otrora estrella del cine y ahora gobernador de California, Arnold Schwarzenegger. Por ahora está claro que, al margen de consideraciones éticas, los anuncios de Fox han conseguido reactivar el debate sobre la manipulación genética. Hasta que no se decida lo contrario, millones de estadounidenses volverán a ver en las televisiones de sus casas a Fox sacudiéndose, como ya sucedió el pasado sábado, cuando se estrenó el anuncio en el descanso del primer de los hasta siete partidos de la Serie Mundial de béisbol.

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