Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Annan y Olmert discrepan sobre el levantamiento del bloqueo a Líbano

El primer ministro israelí condiciona el fin del embargo a que los soldados de la ONU vigilen la frontera con Siria

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, ha insistido hoy al primer ministro israelí, Ehud Olmert, en que levante el bloqueo aéreo y marítimo sobre Líbano, no sólo para permitir la recuperación de la economía libanesa, sino también para contribuir al fortalecimiento del Gobierno de Beirut. Olmert, por su parte, se ha limitado a reiterar que levantará el bloqueo cuando esté en marcha todo lo dispuesto en la resolución 1701 que puso fin a la guerra, es decir, cuando los soldados de la ONU y libaneses patrullen la frontera con Siria.

Durante una rueda de prensa conjunta con Olmert tras una reunión entre ambos, Annan ha reiterado que "el bloqueo debe ser levantado". Desde el inicio de las hostilidades el pasado 14 de julio, Israel mantiene un bloqueo sobre los puertos y aeropuertos libaneses para prevenir la entrada de armas para Hezbolá. Annan ha pedido al mandatario israelí que acabe con el embargo "no sólo por sus efectos económicos, sino también para reforzar el Gobierno democrático de Líbano, con el que Israel reitera que no tiene ningún problema". Además, ha señalado, "Líbano está tomando el asunto del rearme de Hezbolá en serio y está tomando medidas para evitarlo".

Sin embargo, Olmert ha evitado pronunciarse y solamente ha dicho que Israel se "sentirá cómodo con una estricta y cuidadosa protección de la frontera sirio-libanesa" y que sólo levantará el bloqueo cuando todo lo dispuesto en la resolución 1701 esté en funcionamiento, especialmente el embargo de armas en la frontera con Siria para que no caigan en manos de Hezbolá. Para ello, pide que las tropas de la ONU, junto con los soldados israelíes, patrullen la frontera, lo que Damasco percibe como un acto hostil. Líbano está dispuesto a desplegar sus soldados por la frontera, pero sin la ayuda de las fuerzas internacionales, opción respaldada por Annan. Poco después, la ministra israelí de Exteriores, Tzipi Livni, que se ha reunido también con Annan ha insistido en el mismo sentido: para el levantamiento del embargo, hay que "asegurar el embargo de armas y el desarme de cualquier milicia".

En cualquier caso, ha expresado su deseo de que "las condiciones cambien rápidamente para permitir contactos directos entre el Gobierno de Israel y el de Líbano para llegar cuanto antes a un acuerdo entre los dos países", ha dicho Olmert, subrayando que "el pueblo de Israel no tiene conflictos con el Gobierno libanés".

Liberación de los soldados

Además, Annan ha pedido la liberación de los dos soldados israelíes secuestrados por Hezbolá en un ataque, el pasado 12 de julio, que dio lugar a la guerra. "Es necesario liberar, sin condiciones, a los soldados secuestrados", ha dicho. Tras asegurar que, según sus informaciones, ambos están vivos, ha dicho que "haré todo lo que esté en mi mano para obtener su liberación".

Finalmente, el secretario de la ONU ha pedido a Israel que retire completamente sus tropas de Líbano cuando el número de soldados de Naciones Unidas alcance la cifra de 5.000, lo que sucederá en los próximos días. "Tenemos alrededor de 2.500 soldados en la zona y vamos a intentar doblar ese número y llegar a los 5.000 en los próximos días o semanas. Espero que, mientras lo hacemos, continúe la retirada israelí y que para cuando lleguemos a ese nivel, Israel se haya retirado completamente y tengamos una fuerza efectiva y creíble que podemos seguir construyendo", ha dicho Annan.

Precisamente hoy, el Ejército israelí se ha retirado de las regiones fronterizas de Bastara, Kfarchouba y Chebaa, al sur de Líbano.

Tras la reunión, el secretario general de la ONU se ha viajado a Ramala para entrevistarse con el el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás, y tratar los últimos acontecimientos en la región.