Moussaoui apela la sentencia que lo condena a cadena perpetua por complicidad en el 11-S
Sus abogados recurren la negativa de un juzgado federal a su petición de un nuevo juicio
Zacarias Moussaoui, el único procesado por el 11-S, ha apelado la cadena perpetua a la que fue sentenciado el pasado 4 de Mayo, así como la negativa de un juzgado federal a su petición de retirar su declaración de culpabilidad y de un nuevo juicio.
En una declaración de un solo párrafo, los abogados de Moussaoui afirman que éste quiere que un tribunal de apelaciones revise la sentencia hecha pública a principios de mes, en la que la juez Leonie Brinkena lo condena a seis condenas perpetuas sin la posibilidad de libertad condicional por su complicidad en los atentados del 11-S. Moussaoui ha pedido también la revisión del fallo de la juez Brinkema, que el 8 de mayo rechazó la solicitud de retirar su declaración de culpabilidad e ir a juicio bajo los cargos originales.
Moussaoui tenía hasta el 18 de mayo para presentar este documento de apelación. Los argumentos legales se dirigirán directamente al tribunal de apelaciones. El francés de origen marroquí, de 37 años, se retractó el pasado lunes de su declaración de culpabilidad y solicitó un nuevo proceso, al comprobar, según él, que "es posible recibir un juicio justo con un jurado estadounidense". Pocas horas después, sin embargo, Brinkema le denegó tajantemente esta posibilidad.
Condena sin unanimidad
No todos los 12 miembros del jurado que lo condenó estaban convencidos de que Moussaoui, de 37 años, francés de origen marroquí y único procesado en EE UU por los ataques del 11-S, hubiera tenido un papel relevante en la planificación de los atentados, a pesar de que se implicase. Moussaoui se encontraba en la cárcel -detenido por violar las leyes de entrada a este país- el 11 de septiembre de 2001, por lo que era absolutamente imposible situarle en la escena del crimen.
Tras conocer la sentencia, Moussaoui negó en un escrito ante un tribunal federal haber conocido a Mohammed Atta y asegura que sus planes para estrellar un avión contra la Casa Blanca junto al conocido como "terrorista del zapato", Michael Reid, eran falsos.



























































