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La UE mantiene sus "dudas" sobre la finalidad del programa nuclear iraní

El jefe de la diplomacia iraní transmite a Solana su disposición a seguir negociando sin renunciar a su programa atómico

El Alto representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Javier Solana, no ha podido ocultar su pesimismo sobre una salida negociada al polémico programa nuclear iraní tras entrevistarse en Bruselas con Manoochehr Mottaki, ministro de Asuntos Exteriores de Irán.

En opinión de Solana, Mottaki no ha llevado a la capital comunitaria "propuestas nuevas" que sirvan para desastacar la actual situación de bloqueo, en la que la única salida que se vislumbra es que el Consejo de Seguridad de la ONU aborde el asunto con la más que probable aplicación de sanciones a Teherán. Y es que Bruselas sigue teniendo "dudas" sobre el carácter civil o militar del programa nuclear iraní, según ha insistido hoy Solana, que ha lamentado que la "posición sustancial (de Irán) no ha cambiado".

El dirigente comunitario también ha dado su respaldo a la negociación abierta entre Rusia e Irán para articular una solución que pase por realizar las actividades de enriquecimiento de uranio iraní en territorio ruso, siempre que se mantengan los términos de la oferta de Moscú, ha matizado Solana." Si esos términos cambian, habría que ver cómo", ha advertido a renglón seguido.

También ha reclamado un "papel más constructivo" de Irán -cuyo discurso se ha radicalizado desde la llegada al poder del ultraconservador Mahmud Ahmadineyad- en los conflictos de Oriente Medio, Irak o Afganistán. "La cooperación de Irán en todos los asuntos o cuestiones sobre la estabilidad de la región no es suficiente", ha resumido Solana.

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, por su parte, ha reiterado la intención de su país de resolver de forma negociada la disputa nuclear que le enfrenta con la comunidad internacional, pero ha insistido en el derecho del pueblo iraní a contar con tecnología nuclear para fines pacíficos. "Estamos dispuestos a continuar (en las negociaciones), pero deberíamos ver en la otra parte algún tipo de compromiso", ha dicho Mottaki. Este compromiso, ha indicado el ministro, debe permitir la aspiración iraní de "hacer realidad su derecho a la tecnología nuclear", que según ha subrayado, no tendría un uso militar.

La alternativa rusa

El régimen de Teherán continúa mientras tanto en contacto con las autoridades rusas en busca de consenso en torno a la iniciativa del Kremlin. Por el momento, las conversaciones han quedado postergadas a una fecha sin concretar. "Se ha alcanzado el acuerdo de que las conversaciones continuarán", señala el comunicado emitido por el Consejo de Seguridad de Rusia.

La propuesta del Kremlin es considerada la última oportunidad de solventar la crisis nuclear en el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) y evitar la imposición de sanciones al régimen iraní. Moscú propone que los aspectos más sensibles del ciclo de combustible nuclear iraní, como el enriquecimiento de uranio, se lleven a cabo en su territorio en el marco de una empresa mixta y bajo la supervisión del OIEA. Posteriormente, el uranio enriquecido sería trasladado a Irán y utilizado para el funcionamiento de los reactores nucleares iraníes, que Teherán construye con ayuda de Rusia.

De esta forma, Irán no perdería su autonomía a la hora de producir combustible nuclear y la comunidad internacional podría estar segura de que ningún material nuclear iraní es desviado para fines militares. No obstante, Teherán insiste en que Rusia permita el acceso de sus expertos al proceso de enriquecimiento de uranio y que parte del mismo tenga lugar en territorio iraní. Además, demanda que Rusia atraiga a un tercer país a este proyecto conjunto, cuyo objetivo es evitar las sanciones y las sospechas de proliferación.