Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Likud respalda a Sharon en una votación convertida en un duelo frente a Netanyahu

Netanyahu encabeza una corriente de oposición al primer ministro por sus concesiones a los palestinos

Fuentes oficiales del Likud han confirmado que Ariel Sharon ha vencido en la trascendental votación del Comité Central del partido conservador del primer ministro en la que se debatía la propuesta del rival de Sharon, Benjamín Netanyahu, de adelantar a noviembre las elecciones internas del partido para elegir candidato a primer ministro. Sharon sale reforzado tras esta votación convertida en un duelo frente a su rival, que ha condenado la retirada de Gaza impulsada por el primer ministro.

El resultado de la votación, crucial para el futuro político de Sharon, ha sido muy ajustado y según los resultados finales el primer ministro ha obtenido obtuvo únicamente 104 votos más que su rival Benjamín Netanyahu, quien lidera a los oponentes del primer ministro con la intención de desbancarle del poder ejecutivo.

A favor de la postura de Sharon de no adelantar las primaras han votado 1.433 miembros del Comité Central, mientras que por la de Netanyahu lo han hecho 1.329. El índice de participación ha sido del 91% entre los 3.050 miembros del Comité Central del Likud, porcentaje que, según los analistas, ha jugado a favor del primer ministro. Aunque pequeña en números se trata de una gran victoria política para el primer ministro israelí, que ve cómo sus oponentes están obligados a dar un paso atrás en sus intentos para sacarle del Gobierno y poner en él a Netanyahu.

Sharon es visto como un "traidor" a la causa nacionalista por una parte del Likud que encabeza Benjamín Netanyahu, debido a su plan de retirada de Gaza y su disposición a seguir haciendo concesiones territoriales a los palestinos en un futuro proceso de paz.

Crucial para el futuro de Sharon

Y en efecto, la votación de este lunes era crucial para el futuro político de Sharon, que ha visto la votación como un intento de su rival para expulsarle del partido que él ayudó a crear en 1973. La derrota del primer ministro, según los analistas, podría haber llevado a la división del partido gobernante y la convocatoria de elecciones anticipadas, mientras que la de Netanyahu sólo significa un aplazamiento de la rivalidad entre ambos hasta mediados del año que viene, cuando están previstas las primarias con vistas a las elecciones generales de noviembre de 2006. Netanyahu ha reconocido su derrota, pero ha advertido de que "la batalla no ha terminado" y que "la verdadera batalla será en esas primarias".

No obstante, analistas políticos señalan que Netanyahu ha sufrido una dura derrota para sus aspiraciones de ser el próximo primer ministro de Israel y que ahora "deberá disecarse" en el sillón de diputado que ocupa. También apuntan los expertos a que la victoria no significa que Sharon vaya a tener a partir de ahora una jefatura política sin obstáculos, dado que aún tiene en sus filas a 25 diputados que se le oponen y que tratarán de ponerle la zancadilla cada vez que puedan, es decir deberá gobernar con el apoyo condicionado de su propio partido.