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Condenado un antiguo líder del Ku Klux Klan por el crimen de 1964 que inspiró 'Arde Mississippi'

Hoy se conmemora el 41 aniversario del asesinato de Michael Schwerner, Andrew Goodman y James Chaney

Madrid / Filadelfia (EE UU)

Edgar Ray Killen, de 80 años y antiguo líder del Ku Klux Klan, ha sido hallado hoy culpable de matar en 1964 a tres defensores de derechos civiles que organizaban a la comunidad negra de Misisipí para que ejerciese su derecho al voto y reclamara la igualdad de derechos. Pero no el jurado del tribunal de Filadelfia que le juzga por unos hechos cometidos hace 41 años no le considera cumplable de asesinato sino de homicidio involuntario o sin premeditación.

Killen ha mostrado tranquilo mientras el juez preguntaba al jurado, en el segundo día de deliberaciones, si había llegado a un veredicto unánime sobre los tres cargos de homicidio involuntario, en un caso que galvanizó el movimiento de los derechos civiles en Estados Unidos. Y la respuesta ha sido , culpable. El jurado estaba integrado por nueve personas de raza blanca y tres de raza negra.

Ahora, Killen se enfrenta a un máximo de 20 años en prisión por cada uno de los cargos. "Pasará el resto de su vida en prisión", ha subrayado Derrick Johnson, presidente de una asociación de víctimas del racismo llamada NAACP, que ha considerado el fallo como una "victoria". El asesinato de los tres jóvenes fue uno de los crímenes más notorios de la época en la que el KKK, una sociedad secreta de violencia racista, desarrolló su propia campaña de limpieza étnica en Estados Unidos.

44 días de búsqueda

Precisamente hoy, el 21 de junio, se conmemora el 41 aniversario del asesinato de Michael Schwerner (un joven blanco de 24 años), Andrew Goodman (de 20 y también blanco) y James Chaney (un joven negro de 21 años), unos hechos que fueron inmortalizados en 1988 en la película Arde Mississippi, protagonizada por Gene Hackman y William Dafoe. Sus cuerpos fueron localizados tras 44 días de búsqueda enterrados en una fosa después de haber sido asesinados por unos desconocidos que les asaltaron en una carrera rural. Acababan de llegar desde Nueva York a la pequeña ciudad de Filadelfia (7.300 habitantes), en Misisipí, donde realizaban una campaña (Freedom summer) para promover la inscripción de los negros en las listas electorales en un país donde los Estados del Sur seguían practicando una política segregacionista.

Los dos jóvenes blancos recibieron un tiro, pero Chaney fue brutalmente golpeado hasta su muerte. Killen, conocido como El Predicador, tenía entonces 38 años y es uno de los ocho hombres que siguen con vida de los 18 que participaron en el crimen. Quince hombres, incluido Killen, fueron procesados por el crimen en 1967, pero no por asesinato sino por violación de los derechos civiles de las víctimas. Siete de ellos fueron condenados a penas de prisión de entre tres y 10 años, pero otros ocho, entre ellos Killen, que se libró por su condición de pastor, fueron absueltos.

El jurado que le juzgó, como en otros casos relacionados con el KKK, estaba compuesto sólo por blancos. Killen ha negado siempre su participación en el asesinato, al igual que hizo en este nuevo proceso, que y siguió ejerciendo como pastor tras los hechos.