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Cae el Gobierno prosirio de Líbano por las protestas por el asesinato del ex primer ministro

La oposición acusa a Siria del atentado contra Rafik Hariri.- Miles de ciudadanos se manifestaron ayer para exigir que se esclarezca este crimen pese a la prohibición del Ejecutivo

La presión internacional contra Siria y contra un Gobierno libanés al que Estados Unidos considera cautivo del régimen de Bachar el Asad, y las protestas ciudadanas organizadas por la oposición han tumbado hoy el Ejecutivo de Beirut. El primer ministro, Omar Karami, ha anunciado su dimisión y la de su Gobierno en pleno durante la sesión especial del Parlamento en la que se discutía el asesinato del ex primer ministro Rafik Hariri el pasado 14 de febrero.

La oposición acusa a Siria de esta muerte y exige la retirada de las tropas de ese país desplegadas en Líbano. Sometido a un fortísimo acoso internacional, el régimen de Damasco anunció hace unos días que había decidido acelerar la retirada de su Ejército del país vecino —donde tiene 14.000 soldados—, aunque sin poner plazos; sin embargo, además denunció que las constantes "provocaciones" que padecía Siria y el Gobierno de Beirut podían tener "consecuencias negativas" sobre la seguridad de Líbano.

El último episodio de esta crisis política se desencadenó ayer al prohibir el Gobierno que los ciudadanos pudieran manifestarse para exigir el esclarecimiento de la muerte de Hariri. El ministro del Interior aseguró que había prohibido las protestas convocadas para hoy para evitar problemas, ya que en el mismo día y lugar iban a coincidir manifestaciones de la oposición libanesa y de los grupos prosirios del Gobierno de Bachar el Asad frente al Parlamento. En un comunicado, Interior llamaba a todas las fuerzas de seguridad "a tomar todos los pasos necesarios para garantizar la seguridad y el orden, y evitar manifestaciones y reuniones el lunes".

Anoche, la diputada opositora Nayla Moawad anunciaba la dimisión de tres ministros del Gobierno libanés, noticia que fue parcialmente desmentida posteriormente. De acuerdo con Moawad, renunciaron el ministro de Energía, Maurice Sehnaoui, el de Economía y Comercio, Adnane Kassar y el de Desarrollo Administrativo, Ibrahim Daher; sólo éste último desmintió el anuncio de la parlamentaria.

Pese a todo, cerca de 5.000 manifestantes se congregaron anoche en el centro de Beirut para protestar contra la presencia siria en Líbano y contra la misma prohibición de manifestarse. Los manifestantes, reunidos en la plaza de los Mártires, en el centro de Beirut, ondearon banderas libanesas y corearon consignas patrióticas y antisirias. Las manifestaciones de este signo han continuado hoy. En una protesta en Trípoli, localidad natal del hasta ahora primer ministro, ha muerto una persona en enfrentamientos entre partidarios del Gobierno y de la oposición.

Hariri, el magnate artífice de la reconstrucción de Líbano, fue víctima de un atentado después de que el pasado mes de octubre escenificara su ruptura con Damasco dimitiendo de su cargo de primer ministro. Se le atribuía la intención de presentarse a las elecciones legislativas de mayo al frente de una coalición que preconizase la salida de Siria de su país.