Filipinas pone fin al estado de rebelión decretado tras el golpe
La medida fue cuestionada por parlamentarios y organizaciones de derechos humanos
La presidenta filipina, Gloria Macapagal Arroyo, ha levantado hoy el estado de rebelión declarado en Manila el pasado 27 de julio a raíz de la intentona golpista protagonizada por un grupo de militares.
"La amenaza ha disminuido (...), por lo que levanto el estado de rebelión", ha señalado la presidenta.
La legalidad de la declaración del estado de rebelión había sido cuestionada ante el Tribunal Supremo por dos parlamentarios y recibió críticas de grupos de defensa de los Derechos Humanos.
El estado de rebelión permite a las Fuerzas Armadas y la Policía practicar detenciones sin orden judicial, y fue declarado con el objeto de detener y controlar a los cerca de 300 amotinados en el distrito financiero de la capital.


























































