ACNUR traslada a miles de refugiados afganos al interior de Pakistán
La agencia alerta sobre los problemas de seguridad cerca de la frontera
La agencia de refugiados de las Naciones Unidas (ACNUR) ha comenzado el traslado de miles de refugiados afganos que permanecían en la frontera con Afganistán hacia el primero de los once nuevos campamentos establecidos en el interior de Pakistán. Más de 50 familias conforman el primer grupo que será instalado en Roghani, cerca de la ciudad de Quetta.
Según ACNUR, en la frontera, donde hay más de 3.500 afganos, la seguridad se ha convertido en una grave preocupación. Según deuncia un portavoz de la agencia de refugiados, miembros del régimen talibán llegan cada día para amenazar a los refugiados asegurándoles que si se quedan en Pakistán se convertirán en "malos musulmanes".
Aunque la frontera entre Afganistán y Pakistán permanece oficialmente cerrada, decenas de familias han llegado hasta Killi Faizo en las últimas semanas. La ONU ha estado presionando para obtener un permiso que permita abrir nuevos campamentos más allá de la frontera. Hasta ahora, Pakistán se había negado a la petición debido a que la opinión pública se opone al creciente flujo de refugiados.
Ahora, sin embargo, ha autorizado la apertura de 11 nuevos campamentos para tres grupos de afganos: los aproximadamente 135.000 que han cruzado ilegalmente la frontera desde el 11 de septiembre, los refugiados vulnerables que han entrado a Pakistán con permiso oficial y, por último, las decenas de miles que viven en el campamento artesanal de Jalozai, cerca de Peshawar.
Sin embargo, el ACNUR asegura que no es fácil convencer a muchos afganos de la conveniencia de trasladarlos a campos de refugiados, donde mejorarán sus condiciones de vida, ya que temen ser deportados a Afganistán.



























































