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ORIENTE PRÓXIMO

Dos muertos y 25 heridos en un ataque israelí a un campo de refugiados en Gaza

Un asesor del líder palestino, Yaser Arafar, ha declarado que "habra paz para todos o no habrá paz"

Dos tanques israelíes, acompañados por sendas excavadoras, penetraron 200 metros en la parte occidental del campo de refugiados con la intención de demoler las viviendas que lindan con el asentamiento judío de Neveh Dekalim, ya que, según fuentes militares israelíes, eran utilizadas por los palestinos como puestos para disparar contra los colonos judíos.

Mientras las excavadoras y los tanques (que dispararon durante la incursión) demolían los edificios, varios helicópteros sobrevolaban la zona, totalmente a oscuras después de que los israelíes cortarán la electricidad del campo de refugiados.

Varios testigos presenciales han declarado que las mezquitas del campo de refugiados comenzaron a emitir durante el ataque mensajes urgiendo a los palestinos a defender el asentamiento "en guerra santa contra los soldados isralíes". Según fuentes palestinas, decenas de hombres y soldados de la Autoridad Palestina hicieron frente a los israelíes, produciéndose un intercambio de disparos en el que casi una treintena de palestinos fueron heridos de gravedad; posteriormente, un policía de la Autoridad Palestina y un civil murieron a consecuencia de sus heridas. Ningún israelí sufrió daños personales.

En la Franja de Gaza, de 40 kilómetros de longitud y menos de seis de ancho, viven cerca de un millón de palestinos, en su mayoría refugiados que huyeron de lo que es hoy Israel cuando se creó el estado judío, en 1948. Al menos 371 palestinos, 13 árabes isralíes y otros 71 israelíes han resultado muertos desde el renacimiento de la violencia en la zona en noviembre del año pasado.

"Habrá paz para todos o para nadie"

Nabil Abu Rudaina, uno de los principales asesores del líder palestino Yaser Arafat ha advertido hoy a Israel que si continúa sus agresiones pagará un elevado precio. "Advertimos a Israel del peligro de sus agresiones en aumento contra nuestro pueblo, y lo responsabilizamos de la violencia reinante en los territorios palestinos de Cisjordania y Gaza", ha declarado Rudaina a una radio palestina poco después del ataque. "Para nosotros, el significado de la paz es el reconocimiento de los derechos de los palestinos", ha añadido, precisando que "o habrá paz para todos o para nadie".

Por su parte, el ministro israelí de Defensa, el laborista Benjamín Ben-Eliézer, ha declarado hoy que la operación de esta madrugada "fue una clara medida defensiva". Según Ben-Eliézer, el Gobierno israelí "está interesado en devolver la calma y brindar seguridad a los habitantes, y en reanudar las conversaciones al respecto, pero no continuará las negociaciones políticas mientras haya violencia".

Simón Peres, ministro israelí de Asuntos Exteriores, ha declarado desde Turquía que su país "no está interesado en un escalonamiento de la violencia con los palestinos". Sin embargo, incluso la radio estatal israelí ha informado de que la invasión del campo de refugiados "fue una operación sin precedentes".

Mientras, los responsables de seguridad de Israel y la Autoridad Nacional Palestina se reunen en estos momentos en la residencia del embajador de EE UU al norte de Tel Aviv, según han informado fuentes palestinas.