CRÍMENES CONTRA LA HUMANIDAD

Un tribunal de París condena en rebeldía a cadena perpetua al nazi Alois Brunner

El criminal de guerra austriaco, brazo derecho de Adolf Eichmann, es considerado el 'ingeniero de la Solución Final' contra los judíos

El proceso contra Brunner se abrió después de que en 1987 el matrimonio compuesto por Serge y Beate Kakrsfeld presentara una demanda relativa al envío a los campos de exterminio de 345 niños judíos, hijos de padres deportados, el 31 de julio de 1944. De ellos, 284 fueron asesinados. En aquella época, Bruner, brazo derecho del jefe de las SS Adolf Eichmann, estaba al mando del campo de internamiento de Drancy (Francia), del que salían los convoyes de deportados camino de los campos de exterminio.

“Habitualmente”, comenzó hoy su alocución el fiscal del caso Philippe Bilger, “incluso para un fiscal, pedir la cadena perpetua es un sufrimiento. Hoy, de forma extraña, hay en esta idea de cadena perpetua una alegría sin matices". Y, en referencia al sumario del caso, continuó: "en cincuenta volúmenes, es la muerte la que se desliza y la angustia la que impregna esos folios”. Bilder pidió permiso al presidente de la corte para dirigirse al público presente, entre el que se encontraban numerosos miembros de la asociación de Hijos e Hijas de Deportados Judíos de Francia (FFDJF).

Brunner, ya juzgado por tribunales militares en rebeldía en 1954 en París y Marsella por crímenes de guerra, está acusado en total de haber organizado la deportación de 130.000 judíos en Europa, 24.000 de ellos en Francia. La pasada década, el matrimonio Klarsfeld encontró la pista de Brunner en Damasco, donde unos testigos dijeron haberle visto en una ambulancia en 1992 pero las tres comisiones rogatorias emitidas por la Justicia francesa a las autoridades sirias no dieron resultado. La supuesta muerte de Brunner, anunciada en 1999 por fuentes sirias próximas al caso, tampoco no se confirmó nunca y su suerte permanece desde entonces envuelta en el misterio.

AP
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