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Rigoberta Bandini: “Si mi canción gusta y la he hecho desde la libertad, ¿por qué no puede sonar en el Mercadona?”

Paula, “la pija de las teresianas” que queria ser punk, ha cumplido 30 y hace canciones que mezclan español, inglés y mil cosas más. Emocionan. Y mucho.

Rigoberta Bandini, la mujer que canta: “In Spain we say ‘ay, qué desastre”, viste de Sosom.
Rigoberta Bandini, la mujer que canta: “In Spain we say ‘ay, qué desastre”, viste de Sosom.Chus Antón

En el único concierto que pudo dar Rigoberta Bandini, o sea Paula Ribó, en todo 2020, un recital para celebrar el 25 aniversario de la sala Heliogàbal de Barcelona, cuyas entradas se cotizaban nivel Beyoncé, la cantante se emocionó tanto que, llegando al clímax de su canción Fiesta, se le olvidó justo la frase que todo el mundo recuerda cuando escucha ese temazo por primera vez, la que dice: “Nadie habrá que pueda renunciar jamás a un Magnum almendrado”. Entonces hizo lo que haría cualquier diva, ofreció el micro al público y éste coreó el verso como si estuviera en una sala abarrotada de las de antes y no en un pulcro jardín público con sillas separadas.

Ese corte, que compuso en pleno confinamiento, es de todos los que ha grabado con el nombre de Rigoberta Bandini el que tiene un destinatario más obvio. “Tú nacerás en un presente en el que el mundo es un regalo”, le canta Paula a su hijo Nico, que vino al mundo dos meses después que la canción. Los dos pro-yectos, Nico y las canciones de Rigoberta, tuvieron gestaciones paralelas, explica la madre de ambos, Paula Ribó, una barcelonesa de 30 años que es también dramaturga, escritora (publicó una novela cercana a la autoficción titulada Vértigo) y actriz de doblaje desde la infancia.

Suya es la voz del dibujo animado Caillou en El viaje de Chihiro y de Emma Stone, Shailene Woodley y las dos hermanas Fanning en muchas series y películas. Ribó, que también ha estado en dos bandas, The Mamzelles y The Kardoshians, empezó pocos meses antes de la pandemia a componer canciones muy particulares, canciones hijas de Mecano, Robyn y Franco Battiato (es decir, canciones que demuestran que se puede bailar y estar triste a la vez) que empezaron teniendo letras en inglés hasta que su pareja, Esteban Navarro, mitad del dúo cómico Venga Monjas y ahora colaborador también de Ribó, le sugirió que tendrían más fuerza en castellano.

Rigoberta Bandini, o sea, la cantante catalana Paula Ribó.
Rigoberta Bandini, o sea, la cantante catalana Paula Ribó.Chus Antón

“Me dio mucha rabia admitir que tenía razón”. Finalmente, algunas de ellas se quedaron a medio camino, en un bilingüe hispanoinglés que no tiene mucho que ver con el electrolatino. Un día, fue a crear una carpeta en su ordenador para todos esos temas que le estaban brotando y le llegó un nombre quien sabe de dónde: Rigoberta Bandini. Ya tenía alter ego.

La más famosa de todas ellas ha dado lugar a memes y reinterpretaciones: In Spain we call it soledad. Le gusta a Ada Colau y a C. Tangana (ambos la han recomendado) y, al igual que su otro éxito bilingüe, Too many drugs, que aparece en la serie Veneno, tiene tal potencial para triunfar entre el gran público que podrían sonar en Mercadona. ¿Le gustaría? “Claro. Si la canción gusta y la he hecho desde la libertad, ¿por qué no? In Spain... podría sonar en el Mercadona, pero ha salido de mi coño. Mientras salga de ahí, no lo encuentro para nada negativo. A mí me gusta Mocedades, Daft Punk y Gigi d’Agostino, así que no me siento de ningún género. Mi género es la emoción y para conseguir que la gente se emocione me da igual hacerte heavy metal que bossa nova”.

En los conciertos que espera poder seguir dando si la vacuna de Pfizer lo facilita se vestirá igual que lo hizo en aquel bolo de Barcelona, con su uniforme de colegiala de las Teresianas de la calle Ganduxer, el mismo que llevaba cuando le vino la regla y cuando se dio su primer beso. “Tengo una relación de amor/odio con él. Durante muchos años, en los que quería ser punk, odiaba pertenecer a eso, ir con ese uniforme por la calle. Ahora que tengo 30 años he superado eso de odiar de donde vienes y me he reconciliado. Creo que también hay que abrazarlo. Tiene esa cosa de ‘mira, la pija de las teresianas’. Yo cargaba con ese trauma. He nacido en un contexto social determinado pero no por eso le voy a quitar valor a mi arte. Al final, voy a jugar con ello: mira, la pija de las Teresianas viene a hacerte un concierto”. Enfundada en ese pichi marrón de cuadros cantará eso de “In Spain we say qué coño hago”, y el público se sabrá toda la letra.

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