La última desgracia del hijo de Camila, la esposa de Carlos de Inglaterra

La novia de Tom Parker Bowles, el primogénito de la duquesa de Cornualles y ahijado del príncipe, ha fallecido a los 42 a causa de un cáncer

Camilla, con sus hijos Tom Parker Bowles y Laura Lopes.
Camilla, con sus hijos Tom Parker Bowles y Laura Lopes.GETTY

La otra familia de Carlos de Inglaterra, la que conforman los parientes más próximos de su esposa Camila, intentan vivir lo más alejados posible del foco mediático pese a que ella esté casada ahora con el heredero al trono. Tom Parker, el mayor de los dos hijos de la duquesa de Cornualles, intenta pasar inadvertido más que nunca estos días cuando una desgracia ha llegado a su vida. Alice Procope su novia ha fallecido a los 42 años víctima de un cáncer que le fue diagnosticado el pasado verano. La noticia se ha conocido ahora aunque sucedió el pasado día 17.

Tom Parker Bowles y la periodista, madre de tres hijos, mantenían una relación desde hace dos años después de que el ahijado del príncipe Carlos se separara de su mujer, Sarah Buys. Conocida laboralmente como Alice Horton, la pareja de Tom Parker Bowles era la nieta del segundo vizconde Ingleby y tenía tres hijos pequeños fruto de su relación con su exmarido, Robert Procope, nieto del barón Robert Wigram. Según explican medios británicos, el diagnóstico le llegó tarde debido a la situación de emergencia sanitaria provocada por la pandemia de la covid-19. Fue el pasado mes de agosto cuando le detectaron un cáncer y, para entonces, ya era tarde.

Como hijo mayor de Camilla de Cornualles y periodista gastronómico muy conocido en Inglaterra, Tom Parker Bowles no es ajeno a la atención mediática y a la polémica. Hace un año su nombre apareció en los periódicos por un motivo diferente: un amago de escándalo relacionado con un negocio de cortezas de cerdo que cofundó en 2011 junto a dos amigos. Mr Trotter’s Great British Pork Crackling, que así se llama el producto, se preciaba de su trazabilidad: las cortezas se elaboraban solo con cerdos de granjas británicas certificadas en bienestar animal. Pero, según The Times, la empresa se vio forzada a admitir que, de un tiempo a esta parte, utiliza sobre todo cerdos extranjeros: en concreto, daneses, alemanes y holandeses.

A Tom Parker la polémica le ha acompañado en su juventud. En una entrevista en The Lady donde le preguntaron qué era lo más desagradable que le habían llamado, contestó: “No hay nada que pueda ofenderme. Me han dicho de todo”. Ha tenido que ver cómo los tabloides se cebaban con él en sus años de juventud y le acusaban de adicciones.

Crítico de restaurantes en The Mail on Sunday y colaborador de Esquire, entre otros medios, ha ganado premios, ha publicado ocho libros, y ha participado como juez en concursos televisivos de cocina como MasterChef. En las entrevistas sorprende por una cierta irreverencia y por su tendencia a la autocrítica; ha afirmado, por ejemplo, que su paso por Eton y Oxford fue “totalmente mediocre”. Tampoco evita las preguntas sobre Camilla, a quien define como una madre ejemplar, “que nunca juzga”. “Lo que más me cabrea es cuando alguien que no la conoce dice que ha sido una mala madre”, contó en 2006 a The Telegraph. En cuanto a su padrastro, al que llama sir y afirma “adorar”, considera que será un rey excelente. En 2005, Parker Bowles se casó con la periodista de moda Sara Buys en una ceremonia que tuvo entre sus invitados —además de a sus hermanastros—, a Mick Jagger o Hugh Grant. Fueron padres de una niña y un niño nacidos en 2007 y 2010.

Su hermana Laura, comisaria de arte , tiene un perfil mucho más bajo; tanto, que algunos medios se refieren a ella como “la hermanastra secreta”. Su existencia está muy lejos de ser un secreto, pero Laura es mucho más discreta y menos inclinada a dar titulares que su hermano. Estudió en Oxford, fue becaria en el Museo Guggenheim de Venecia, y en 2005 abrió su propia galería, Eleven Fine Art, que dirigió durante una década. La hija de Camilla es madre de tres hijos, fruto de su matrimonio con Harry Lopes, un aristócrata. Tom y Laura no tienen un título nobiliario. Tom dijo sin ninguna acritud en Good Morning Britain hace dos años: “Nosotros somos los hijos plebeyos. Estamos a un lado”.


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