El Hormiguero

Tamara Falcó habla de por qué burló el confinamiento y de su novio

La hija de Isabel Preysler acudió cenar con Íñigo Onieva a La Moraleja, cerrada por las medidas de la pandemia

Tamara Falcó, en Madrid el pasado noviembre.
Tamara Falcó, en Madrid el pasado noviembre.UAT / GTRES

Tamara Falcó ha sido objeto de interés por los fotógrafos durante toda su vida debido a ser hija de Isabel Preysler y Carlos Falcó, marqués de Griñón fallecido el pasado mes de marzo por coronavirus. Aunque la actual marquesa de Griñón conoce lo que es vivir perseguida por la prensa, con la que asegura llevarse muy bien, desde que hace unos días se supo la nueva relación que mantiene con el diseñador automovilístico Íñigo Onieva esa persecución se ha intensificado. Tal es así que la hermana por parte de madre de Enrique y Julio José Iglesias ha sido pillada burlando las medidas establecidas por la pandemia por el coronavirus cuando en los últimos días ha salido a cenar en varias ocasiones a La Moraleja, la lujosa urbanización donde reside su actual pareja y que pertenece al distrito madrileño de Alcobendas, actualmente confinado por orden del gobierno madrileño.

“Quiero pedir públicamente perdón, el martes fui a cenar a La Moraleja y cuando llegué allí nos comentaron que estábamos confinados. No me entero de todos los sitios que están cerrados. Pero está supermal no haberme enterado de las noticias”, ha reconocido Tamara Falcó este miércoles durante su colaboración semanal en El Hormiguero, antes de desvelar algunos detalles de su nueva relación, como la fecha en la que comenzó su noviazgo con Onieva. “Hay momentos, como por ejemplo ahora, que estoy empezando una relación, llevamos desde septiembre, y es un poco agobiante. Además de eso, está mal, supermal, haber ido a La Morajela”.

Entrar y salir de una zona confinada sin justificación no ha sido lo único que ha hecho mal Tamara Falcó. La diseñadora también ha incumplido el toque de queda establecido a las 00.00 por la Comunidad de Madrid, que ha asegurado que era una estrategia para huir de los fotógrafos. “También está fatal lo que hice, pensé que con el toque de quedar se irían los paparazis y lo retrasé, llamé al coche más tarde. Cuando abrí la puerta para salir estaban todos y se lió una…”.

Su triunfo en Masterchef Celebrity, sus colaboraciones en TVE y El Hormiguero y su próxima participación en otro concurso de Atresmedia, El Desafío, han hecho a Tamara Falcó convertirse en un personaje popular más allá de la eterna sombra de su madre y convertirse en un personaje mediático de calado. Además, todo ello también la han dotado de independencia económica, algo a lo que probablemente ha ayudado la herencia de su padre, cuyos términos se desconocen. Por ello, a sus 39 años Tamara ha decidido independizarse y se ha comprado un ático en la misma urbanización en la que vive su madre comparte con el escritor Mario Vargas Llosa. Esto ha despertado los rumores de boda, pero la hija de Isabel Preysler ha dejado claro que están muy bien pero no tienen prisa. “Llevamos desde septiembre y muchos amigos me preguntan, hay un poco de estrés”, ha comentado en el programa de Pablo Motos.

La relación entre Íñigo Onieva y Tamara Falcó surgió a través de Álvaro Falcó, primo de Tamara, hijo del también recientemente fallecido marqués de Cubas y uno de los mejores amigos de Onieva, y de su pareja, Isabelle Junot. A sus 31 años, Íñigo Onieva es amante del motor y del diseño, ha estudiado en Madrid, Turín y Londres. Tras trabajar para la compañía de automóviles SEAT, Onieva se emplea desde hace tres años como diseñador automovilístico en la empresa de construcción de coches y autocares italiana Zagato, con sede en Milán, aunque ahora está instalado en Madrid junto a su madre. Su hermana es la actriz Alejandra Onieva, conocida por sus papeles en series como Alta mar o El secreto de Puente Viejo y que a su vez sale con el también actor estadounidense Sebastian Stan, conocido por su papel en Capitán América.

Desde que hace unas semanas ha salido a la luz su noviazgo, Falcó y Onieva se han dejado ver paseando de la mano y besándose por las calles y restaurantes de Madrid. Una nueva ilusión que completa el año redondo de la hija de Isabel Preysler, que ha vivido un 2020 triunfando en televisión, reclamada por las firmas, con su recién estrenado título nobiliario pero también con algunas desgracias, como la muerte de su padre, su tío y su cuñado en apenas siete meses.

Más información

Lo más visto en...

Top 50