Mónaco

Veinticinco años del escándalo sexual que dinamitó el matrimonio de Estefanía de Mónaco

Doce meses después de su boda y con dos hijos, la princesa rompía con Daniel Ducruet tras ser pillado manteniendo relaciones con una estríper en una piscina, fotos que dieron la vuelta al mundo

Estefanía de Mónaco con Daniel Ducruet, en 1995, cuando estaban casados.
Estefanía de Mónaco con Daniel Ducruet, en 1995, cuando estaban casados.REUTERS

Estefanía de Mónaco es conocida en el Principado como la “princesa triste”. Primero la temprana muerte de su madre en un accidente de coche en el que ella también viajaba y después su mala suerte en el amor han marcado su vida. Este mes de julio se cumplen 25 años del escándalo sexual que dinamitó su matrimonio con Daniel Ducruet. El guardaespaldas fue pillado manteniendo relaciones con una estríper en una piscina, unas fotos que dieron la vuelta al mundo. Unos meses después, la hija menor de Rainiero de Mónaco y Grace Kelly rompía con el padre de sus dos hijos mayores, Louis y Pauline.

El lugar de los hechos fue la piscina de una villa en Villefranche-sur-Mer, donde supuestamente Daniel Ducruet iba a celebrar su cumpleaños con unos amigos. El exmarido de Estefanía de Mónaco afirmó haber sido drogado. “Porque sé de lo que soy capaz sexualmente, y allí ...”, aseguró, modestamente, durante el juicio, que se celebró tras la demanda presentada por él al sentirse víctima de un plan organizado. Unos días después de este episodio de la piscina, Daniel Ducruet recibió una llamada de un amigo fotógrafo que le advirtió de que se habían tomado fotos de su encuentro y que se iban a publicar. Logró impedir la difusión de 396 fotos en Francia, pero una revista italiana compró las imágenes. “Ofrecí mucho dinero a su equipo editorial”, explicó el padre de Pauline y Louis, quien se vio obligado a divorciarse de la princesa monegasca.

Daniel Ducruet presentó una demanda por invasión de la privacidad. “Suponiendo que fui a la villa a hacer el amor, ¿eso te da derecho a sacarme fotos?”, argumentó. La investigación descubrió que lo sucedido fue fruto de una trampa organizada por Stéphane de Lisiecki, al frente de una agencia de prensa belga. “En ese momento, había rumores de que Ducruet iba a ver a varias novias. Queríamos observarlo más de cerca”, explicó el responsable de la agencia que alquiló la villa en Villefranche-sur-Mer y preparó el encuentro con Fili, cuyo verdadero nombre es Muriel De Mol-Houteman, ex Miss Bélgica, en toplés. Durante el juicio, Ducruet reclamó 2,5 millones de francos en daños a Stéphane de Lisiecki, a Fili y a Yves Hoogewys, novio de la ex Miss, que sirvió como intermediario. Ducruet solo recibió 200.000 francos.

La mediática princesa y Ducruet se conocieron cuando el joven llegó a Mónaco para trabajar como agente de policía en 1986. Poco tiempo después pasó a integrar en el cuerpo de seguridad del príncipe Alberto, hermano mayor de Estefanía. Durante el tiempo que pasaron juntos, el joven aristócrata y su jefe de seguridad formaron una especial amistad. Fue precisamente el heredero del Principado quien recomendó a Ducruet como jefe de seguridad para su hermana pequeña, que en aquella época viajaba por el mundo como estrella musical. Al principio la relación se mantuvo en secreto pero fueron pillados por la revista Paris Match, que publicó unas fotografías de la pareja en la costa portuguesa. Rainiero se opuso inicialmente a la relación pero tras dos hijos en común aceptó la boda, una ceremonia sencilla lejos del boato del Principado. El 1 de julio de 1995 se selló el enlace. La relación empezó igual que como comenzó, con escándalo. Firmaron el fin de su matrimonio el 4 de octubre de ese mismo año.

Daniel se casó luego con Kelly Marie Lancien, en 2018; mientras la princesa Estefanía mantuvo un breve matrimonio con el equilibrista Adans Lopez Peres y tuvo otra hija, Camille, con otro miembro de su equipo de seguridad. Ducruet sigue casado, ella no tiene pareja conocida.

En la actualidad, Estefanía lleva una existencia tranquila, vive en un ático en el Principado con su hija Camille. Es habitual verla paseando vestida con un estilo desenfadado o haciendo la compra en el supermercado. Preside varias asociaciones y entidades sociales y culturales y está centrada en su labor al frente de la fundación que creó en 2004, Fights Aids Monaco, para ayudar a enfermos de VIH. Organiza galas benéficas, conciertos y subastas para obtener fondos para la causa. También vive entregada a su pasión por los animales. En sus ratos libres cuida de algunos elefantes que rescató del zoo y acogió en una finca de los Grimaldi en la montaña.

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