Cantantes

Omar Montes, el chico de Pan Bendito que cobra 160.000 euros al mes por su música

El cantante, próximo al clan Pantoja, ha pasado de robar pañales para su hijo a ganar grandes sumas de dinero con sus canciones de trap y reguetón

Omar Montes, en los premios Odeón, en Madrid, el pasado enero. En vídeo, Videomatón con Omar Montes.

Las vueltas que da la vida. De dar puñetazos en el cuadrilátero a pasearse por los pasillos de Telecinco. De robar pañales para su hijo a cobrar miles de euros al mes por sus éxitos musicales. Así ha cambiado la vida de Omar Montes, que saltó a la fama por su ya extinta relación con Isa, la hija de Isabel Pantoja. Ahora, con 31 años y afianzado como un cantante en géneros como el reguetón o el trap, gana 160.000 euros al mes. Una cifra, calculada a la baja, si se tiene en cuenta que percibe entre 20.000 y 30.000 euros por concierto, según fuentes de su entorno. En un mes suele tener un mínimo de ocho espectáculos en salas y discotecas.

Montes está haciéndose un hueco en la música y ha pasado de ser el joven vinculado a la familia de Cantora a posicionarse en los primeros puestos en las listas de Spotify. Su último videoclip, Más y más, que interpreta con Ñengo Flow, ha superado el millón de visualizaciones en menos de una semana. Alocao, tema en el que colabora con Bad Gyal, ha sobrepasado los 34 millones en cuatro meses. Montes acumula en su canal de YouTube más de 420.000 suscriptores; en Twitter, más de 165.000 seguidores; y en Instagram, más de 970.000. Una oleada de fans que se ha incrementado desde su participación en la edición de Supervivientes de 2019. A diferencia de su paso un año antes por Gran Hermano VIP, donde fue expulsado por una audiencia cabreada por incitar al abuso sexual, el cantante pudo limpiar su deteriorada imagen en otro programa de Mediaset. Su experiencia de tres meses a lo Tom Hanks en Náufrago en una de las islas de Cayos Cochinos (Honduras) le sirvió para ganarse el corazón del público y que este olvidase su comportamiento del pasado. Al final se coronó como ganador y se llevó a casa 200.000 euros.

También en el programa se ganó la amistad de Isabel Pantoja. Montes es uno más en la familia de la tonadillera e incluso pasaron juntos la Navidad acompañados de Kiko Rivera, hijo de la artista. Todo esto mientras su expareja, Chabelita Pantoja, se distancia cada vez más de su familia. A pesar de ello, Isabel Pantoja no duda en deshacerse en halagos si le preguntan por él: “Fue mi gran descubrimiento, un descubrimiento total. Me arrepiento de haber dicho de él que no lo quería como yerno, y no me arrepiento de casi nada en mi vida. Pero de eso sí”, ha desvelado recientemente a Carlos Sobera en el programa Volverte a ver. Montes ha dicho sobre ella: “Es como una segunda madre para mí”.

Sus abuelos también ocupan una parte importante en su corazón: “Me he criado con ellos y a día de hoy son lo más bonito que tengo, son mi vida. Así que con ellos me voy al fin del mundo". Por su abuela Mari Ángeles decidió vender su Ferrari. “A mi abuela le costaba entrar [en el vehículo], y ahora estoy a ver si me compro un Lambor”, explicó a EL PAÍS, refiriéndose a un Lamborghini. En esta misma entrevista aseguró no ser una persona ostentosa, a pesar de sus gustos a la hora de elegir vehículo y los estilismos que suele lucir. Collares de oro y diamantes valorados en 100.000 euros o relojes de 30.000 adornan su ropa de marca. A los premios Odeón del pasado enero se presentó vestido con un conjunto que costaba más de 8.000 euros.

Su reciente y repentina fama le está acercando a otras industrias como la de la moda. A punto estuvo de ser un maniquí más en el desfile de Ágatha Ruiz de la Prada en la Semana de la Moda de Madrid, en la que sí intervino Alejandra Rubio, hija de Terelu Campos. “Ágatha me ha invitado. Iba a desfilar en un primer momento pero por un problema en el tobillo no he podido hacerlo”, desveló. Habrá que esperar para ver su debut como modelo, al igual que su presentación en sociedad como diseñador. En enero anunció que iba a lanzar unas zapatillas con Nike, pero el proyecto finalmente no ha seguido adelante.

Montes se codea ahora con gente famosa e influencers, pero casi siempre rodeado de un séquito de amigos de su barrio, Pan Bendito (Madrid). “He empleado a mis colegas [tiene contratados a 15] para que no estén en la calle haciendo cosas que no me gustan. Es muy difícil salir de la zona oscura. O te vas muy lejos, o sales con los pies por delante”, contó a este periódico. El cantante se ha convertido en la mayor estrella de esta barriada madrileña de la que no se ha marchado a pesar de que el dinero ya se lo permite. En 10 años se ve “igual que ahora, pero con más hijos y más dinero” porque “siempre mola tener más”. Lejos quedó la época en la que compraba ropa a mitad de precio a un gitano que la robaba.

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