Un incendio afecta a una nave de frutas de Mercamadrid: “Lo hemos perdido todo. Una vida entera trabajando y se lo comió el fuego”

Los bomberos controlan el fuego casi cuatro horas después, aunque todavía no se sabe cuánta superficie ha acabado afectada

Bomberos del Ayuntamiento de Madrid intentan controlar un incendio en una nave de fruta en Mercamadrid. Foto: EMERGENCIAS MADRID

Un aparatoso incendio que se ha iniciado en una nave de frutas y hortalizas en Mercamadrid ha afectado a cuatro recintos del conocido mercado mayorista de abastos madrileño. Cuando han llegado 18 dotaciones de bomberos, el fuego se encontraba ya muy evolucionado y extendido a las naves adyacentes y han tardado varias en horas en controlarlo y evitar su propagación a más naves. “Ha roto (el fuego) por cubierta y estamos defendiendo, estamos intentando que avance lo más despacio posible”, ha explicado Fernando Munilla, supervisor de guardia de bomberos. “Se propaga progresivamente a las naves colindantes, hay una superficie de aproximadamente 6.000 metros cuadrados y estamos intentando por todos los medios intentar salvar la máxima superficie posible de naves”. Unos minutos antes de las 23.00 de este sábado, casi cuatro horas después de haberse iniciado, los bomberos han dado por controlado y delimitado el incendio. Un poco antes habían valorado entrar en el interior, pero lo han descartado por “peligro de derrumbe”. No se conoce todavía cuánta superficie ha acabado afectada por las llamas, aunque un portavoz de la policía municipal calcula “a ojo” que se ha quemado “un tercio de la nave”.

En el exterior del mercado había varios camiones de bomberos con brazos articulados desde las 19.00 que trataban primero de atajar el fuego por las cubiertas, de esa manera podían ver también el interior y observar por qué zona era recomendable cortar el incendio. También se encontraban en las puertas del mercado varios sanitarios del Samur-Protección Civil que han acudido de forma preventiva. De momento no han tenido que atender a ninguna persona. Un portavoz de la policía municipal ha explicado que, al no existir compartimentos dentro del edificio, las llamas se extendían con mayor rapidez.

Observando los trabajos de los bomberos se encontraba el empresario Jesús Salas, de 50 años, 35 de ellos trabajando allí, donde tiene cinco puestos. Recibió la llamada a las 19.15, cuando estaba en casa descansando después de haber trabajado toda la noche. “Lo hemos perdido todo, una vida trabajando y se lo comió el fuego. Mi padre está destrozado. Los compañeros nos han dicho que nos van a dejar sus puestos para seguir trabajando, pero todos los documentos y los ordenadores están en las oficinas [donde empezó el incendio] y están perdidos”, decía con los brazos cruzados sobre su pecho y con los ojos llenos de lágrimas.

Junto a Salas, unas diez personas miraban el trabajo de los servicios de emergencia. Eran los otros miembros de la familia, también con puestos de fruta y verdura de la nave A. Hablaban nerviosos por teléfono, contestaban a las llamadas de gente que les preguntaba sobre el incendio. Mientras, intentaban organizar el trabajo de los días siguientes, con la esperanza de conseguir recuperar los registros que guardan en las oficinas. “Nada, me voy. No hay nada más que hacer aquí”, decía Salas tras varias horas allí, desconsolado.

Un portavoz de Mercamadrid ha confirmado que el incendio solo ha afectado a la nave A de frutas, una nave en línea de grandes dimensiones, aunque todavía es pronto para evaluar los daños y saber las causas del incendio. Sí se sabe que el fuego ha empezado cuando no había actividad. Según ha confirmado un portavoz de Mercamadrid, en la zona en la que ha empezado el fuego se encuentran los puestos de las empresas Hermanos Salas de Toledo, con cuatro puestos, AZ y Guerrero.

El incendio ha provocado una gran columna de humo negro, visible desde varios kilómetros. Según el director general de Emergencias de Madrid, Enrique López Ventura, el fuego ha empezado en torno a las siete de la tarde, en un edificio que tiene dos plantas: la baja y una especie de entreplanta o altillo donde cada puesto de fruta tiene sus oficinas arriba. “Estamos intentando que la propagación se corte y salvemos la mitad de la planta”, ha explicado López Ventura, una hora antes que dieran por controlado el fuego. “Está siendo complicado porque en la parte de arriba hay una especie de falso techo y la estructura es metálica, por lo que es complicado. Hay que tener especial cuidado”.

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Mercamadrid no tenía previsto abrir hasta el martes, ya que los domingos cierra y el lunes es festivo.

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