Madrid agita sin pruebas la amenaza del gran apagón energético

El Gobierno regional ha presentado un plan ante la posibilidad de un corte del suministro eléctrico, que según el consejero Enrique López “no es descabellada”

El consejero de la Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid, Enrique López, en el pleno de la Asamblea de Madrid.
El consejero de la Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid, Enrique López, en el pleno de la Asamblea de Madrid.Eduardo Parra (Europa Press)

La Comunidad de Madrid agitó este miércoles la amenaza del gran apagón que desde el pasado octubre sobrevuela Europa, pese a que no existe ningún dato objetivo que avale este riesgo. “La posibilidad de un apagón a gran escala por desabastecimiento energético no es una idea descabellada, según los expertos”, afirmó este miércoles sin pruebas el consejero madrileño de Presidencia, Justicia e Interior, Enrique López, que reclamó al Gobierno central durante una rueda de prensa un protocolo conjunto de actuación ante una posible crisis energética y de desabastecimiento. “En Austria, Suiza, o Alemania, por ejemplo, las autoridades ya trabajan con seriedad en estos planes de emergencia o contingencia”, añadió López para reforzar su argumento.

Sin embargo, la posibilidad de un apagón energético en España es altamente improbable, tal y como sostienen todos los expertos consultados por este periódico. Estas son las claves:

El gran apagón, una idea de la ministra de Defensa austriaca

Klaudia Tanner, la responsable de la cartera de Defensa en Austria, encendió el pasado octubre la mecha del “gran apagón” tras lanzar una campaña en la que alertaba a la población de su país de la posibilidad de cortes de electricidad. Sin embargo, no usó ningún argumento técnico que explicara que tal situación podía ocurrir. En el anuncio emitido en las televisiones una voz en off se limita a afirmar: “Siempre hay que contar con que ocurra un apagón, llega por sorpresa y puede pasar en cualquier momento, así que hemos empezado a prepararnos”.

Desde entonces, esta idea del gran apagón ha estado presente en los debates de los principales países europeos. En España tomó fuerza tras el anuncio del cierre del gasoducto Magreb-Europa (GME), el pasado 31 de octubre, por el que Argelia proporcionó a España el año pasado 6.000 millones de metros cúbicos de gas, aproximadamente el 30% del total del que llegó a la Península en 2020, según datos de Enagás. De este hidrocarburo depende casi la cuarta parte de la demanda eléctrica del país.

Los efectos del cierre del gasoducto Magreb-Europa

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Sin embargo, el cierre de este gasoducto no ha puesto en riesgo el abastecimiento eléctrico en España. La clausura responde a un conflicto diplomático entre Argelia y Marruecos (el tubo recorre 540 kilómetros de territorio marroquí antes de llegar a España), y Argelia se ha comprometido a cumplir sus acuerdos con España. La principal alternativa para suplir esos 6.000 millones de metros cúbicos pasa por ampliar la capacidad del segundo gasoducto que une ambos países, el Medgaz, de los 8.000 millones de metros cúbicos actuales a 10.500, a través de unas obras a punto de concluir. El resto, unos 3.500 millones, se tendrán que traer mediante la contratación de buques metaneros.

En los últimos meses, el precio de contratación de este tipo de barcos —unos 600 en todo el mundo— se ha disparado por la alta demanda asiática de gas licuado. Pero esto supondrá un problema de encarecimiento y no de abastecimiento: “Las empresas gasísticas españolas tienen mucha experiencia, así que no creo que tengan problemas para encontrar estos buques”, afirma Gonzalo Escribano, director del Programa Energía y Clima del Real Instituto Elcano.

¿España está en la misma situación que Austria, Suiza y Alemania?

La comparación que hace Enrique López, citando a Austria, Suiza y Alemania, como ejemplos de países que preparan planes de contingencia, es tramposa. Los países del centro de Europa tienen una alta dependencia del gas ruso, por lo que afrontan un escenario de mayor incertidumbre, especialmente después de que el pasado noviembre el presidente bielorruso, Aleksandr Lukashenko, amenazara con cortar el tránsito del gas ruso hacia la Unión Europea para evitar nuevas sanciones contra su régimen.

España, en cambio, por su posición geoestratégica, cuenta con un mayor número de proveedores de gas a través del mar, como Estados Unidos, Nigeria, Trinidad y Tobago, Noruega, Angola, Perú o Argentina.

Además, España llega bien preparada para el invierno con unas reservas de gas natural del 70%, por encima de la media europea (61%) y de países como Alemania (58%) y Austria (39%), según los últimos datos de Gas Infrastructure Europe, la asociación que representa los intereses de las compañías de gas europeas.

¿Existen otros indicios objetivos que avalen el riesgo de un gran apagón?

Red Eléctrica de España lo niega de forma tajante: “No existe ningún indicio objetivo que haga pensar que pueda producirse un evento de tales características en nuestro país”. La compañía destaca que el sistema eléctrico peninsular español “cuenta con un elevado nivel de cobertura” y que su capacidad de generación, con 107.088 megavatios de potencia instalada duplica “cualquier pico de demanda que se haya producido hasta el momento”. El máximo histórico, registrado a las 18:53 horas del 17 de diciembre de 2007, alcanzó una potencia instantánea de 45.450 megavatios. En 2021, el máximo coincidió con la borrasca Filomena, el 8 de enero a las 14:05, cuando se registró una potencia instantánea de 42.225 megavatios, también muy por debajo de la capacidad de generación de la red eléctrica de la Península.

Precisamente, la compañía cita a Filomena como ejemplo que demuestra “la resiliencia del sistema eléctrico español, que no se vio comprometido durante la borrasca y garantizó el suministro eléctrico”. “En los test de estrés que hace la Agencia Internacional de Energía, que simulan eventos que podrían afectar al suministro, España siempre sale muy airosa”, confirma Gonzalo Escribano.

¿España carece de un protocolo de actuación ante un posible apagón?

“El Estado tiene instrumentos necesarios y suficientes para hacer frente a esta circunstancia en el hipotético caso de que se produjese un gran apagón”, explica un portavoz de la Delegación de Gobierno de Madrid, que subraya que “uno de los principios esenciales de los gobiernos es no alarmar innecesariamente a la población”. Según recuerdan, el 15 de diciembre de 2020, el Gobierno de España aprobó un “Plan Estatal de Emergencias” para afrontar cualquier riesgo que pueda producirse en el país. Y ante la reclamación de la Comunidad de Madrid de un protocolo conjunto autonómico y estatal, la delegación asegura que la normativa ya contempla la implicación del Estado “cuando se activa cualquier protocolo de emergencia”.

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Sobre la firma

Patricia R. Blanco

Periodista de EL PAÍS desde 2007, trabaja en la sección de Internacional. Está especializada en desinformación y en mundo árabe y musulmán. Es licenciada en Periodismo con Premio Extraordinario de Licenciatura y máster en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid.

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