ARTE URBANO

Lucha vecinal en Ciudad Lineal en defensa de un mural feminista

El gobierno de Almeida apoya la iniciativa de Vox de borrar un homenaje a las mujeres pintado en el centro deportivo municipal de la Concepción

El mural feminista de Ciudad Lineal que incluye a 15 mujeres que han contribuido a la igualdad. UNLOGIC CREW
El mural feminista de Ciudad Lineal que incluye a 15 mujeres que han contribuido a la igualdad. UNLOGIC CREW

Los rostros de 15 mujeres que forman parte de la historia por su lucha en favor de la igualdad serán borrados del mural del centro deportivo de la Concepción en el madrileño barrio de Ciudad Lineal. La petición del partido de ultraderecha Vox de retirarlo ha salido adelante en el pleno de ese distrito celebrado este jueves, gracias al apoyo del PP y Ciudadanos.

Para Jorge Nuño, miembro del colectivo Unlogic crew que es el creador del mural, los criterios de inclusión de esas mujeres en su obra fueron sus logros personales, “dejando a un lado cualquier tinte político”. Para ellos era una forma de homenajear su labor social y visibilizar su contribución a una igualdad efectiva. “A nivel personal es contradictorio porque estás muy triste. Nosotros como artistas asumimos la temporalidad de nuestra obra, pero nos da mucha pena que el muro pueda tener un final como este. No te puedes imaginar las muestras de cariño que llevamos recibiendo desde hace una semana, las AMPAS de toda Ciudad Lineal tienen hoy una reunión telemática para ver qué respuesta pueden dar a lo decidido ayer en el pleno”, explica Nuño, que ha crecido en este barrio junto a los otros seis integrantes del colectivo y piensa que toda esta repercusión que está teniendo el mural viene del importante vínculo que la obra ha establecido con el vecindario.

El grupo de artistas se muestra agradecido por el apoyo que están recibiendo de parte de estas entidades del barrio, que ya han lanzado una campaña en redes con la etiqueta #ElMuralNoSeToca y una petición en Change.org que va camino de las 7.000 firmas. Varias asociaciones vecinales como la Valle Inclán de Prosperidad también están apoyando la causa, así como las formaciones políticas de Más Madrid, PSOE y Podemos.

“Nosotros nos enteramos de que Vox había hecho una propia enmienda a su propuesta intentando corregir lo inicial, porque primero dijeron lo de los motivos políticos y luego lo suavizaron diciendo que realmente lo que quieren es un mural para homenajear al deporte paraolímpico”, explica. Héctor Mateos, otro de los artistas que creó la intervención feminista, opina que Vox quiere borrarlo porque para ellos es un muro ideológico y no representa lo que les gusta. “Sabíamos que iba a ser controvertido y, al final, se han metido en las instituciones. Si los partidos constitucionalistas les apoyan y juegan a su juego, Vox marca la política que quiere. Intentaremos hacer todo lo posible porque no lo borren, por lo que representa y por el movimiento que ha quedado detrás. Fue un muro participativo donde colaboró más gente, también niños, que venían y nos ayudaban a pintarlo”, expone.

Este mural se creó en 2018 dentro del proyecto Compartiendo Muros durante la legislatura de Manuela Carmena y tardó dos semanas en terminarse. “Se constituyeron 18 mesas y había una de Igualdad y pensaron en un mural que diera visibilidad. Lo elevaron al pleno y se aprobó. Hubo varias reuniones vecinales en las que estuvimos Héctor y yo y los vecinos votaron la temática que ellos preferían. Sobre esa temática hicimos dos bocetos que se colgaron en la web Decide Madrid y el más votado fue el que finalmente ejecutamos”, explica Nuño sobre el inicio del proyecto.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, ha defendido su eliminación porque “es un mural feminista, pero nadie tiene la patente del feminismo” y considera como “apuesta muy razonable” lo propuesto por la formación de extrema derecha. La idea de su ejecutivo es sustituirlo por uno en el que aparecen cinco hombres y cinco mujeres deportistas con discapacidad “que hacen de la superación una forma de vida” y que “representa incluso mejor que el mural anterior el feminismo, pero sobre todo el deporte como escuela de superación”. Ante esa propuesta, Jorge Nuño recuerda que dentro del propio polideportivo hay un campo de fútbol que tiene un centenar de metros con un soporte para pintar y que hay unas pistas de pádel que se podrían usar para plasmar esa otra obra. “El representar a paralímpicos nos parece una idea maravillosa, yo soy abogado y me dedico al ámbito de los accidentes laborales y conozco a muchos atletas paralímpicos porque son clientes de mi despacho, pero no creo que sea excluyente”, señala.

La controversia en torno a este muro se centra en dos de las mujeres que aparecen en él. Luidmila Pavlichenko, una francotiradora del Ejército Rojo que fue la primera persona soviética en ser invitada a la Casa Blanca y que fue recibida por el presidente Franklin D. Roosevelt, y la comandanta Ramona, una mujer indígena tzotzil que dirigió el Ejército Zapatista de Liberación Nacional de Chiapas, México. “Cuando uno lee la biografía de Ramona ve que luchó por las mujeres aborígenes y les intentó otorgar una posición menos desfavorecida a nivel social porque realmente estaban totalmente olvidadas y sometidas. Hay otra mujer representada que mató a 300 personas, pero es que se levantó contra unos hombres que sembraban el terror en el mundo. Esa aportación que tuvo Pavlichenko es desgraciadamente en un contexto bélico porque invadieron su país, pero lo que ella hizo fue revelarse contra el fascismo, el logro de esta mujer tiene una repercusión mundial así como su reconocimiento”, argumenta Nuño.

Sobre el momento de elegir a esas mujeres, este artista cuenta que algunos nombres estaban claros desde el principio y que la mesa de Igualdad también propuso algunos: “En esas reuniones había mujeres de todo tipo de perfil incluso más conservador y no se habló de política, nadie dijo vamos a buscar a mujeres de izquierdas, todo el mundo estuvo conforme. Recuerdo que a Chimamanda Ngozi la elegimos nosotros porque nos dimos cuenta de que no había nadie del continente africano. Otra aportación mía fue Rosa Arauzo, una vecina de Ciudad Lineal que conocía desde hace muchos años que siempre ha luchado por todos los colectivos que se encuentran en desventaja social y que recibió el premio 13 rosas del Instituto de la Mujer de Fuenlabrada. A mí me hacía ilusión pintarla. Luego me echó una bronca que alucinas, que cómo se me ocurría, pero para mí era importante poder representar a alguien más anónimo, con un trabajo más silencioso e invisible”, admite.

Guillermo de la Madrid, uno de los responsables de Madrid Street Project, cree que estos dos hitos, la realización del mural y su borrado, ambos promovidos desde lo público en momentos distintos, no pueden estar más lejos en sus intenciones: “Uno suma, empuja, construye, une partiendo de lo común, de lo compartido; el otro solo resta, destruye y separa basándose en intereses particulares y partidistas que nada tienen que ver con el sentir del barrio y sus vecinos”.

El mural en honor a la lucha feminista que se encuentra en la plaza de Oporto en Carabanchel, realizado por los artistas Ysra y Adios de la SG crew, estuvo también en la diana de la ultraderecha. “Vox propuso en el pleno borrarlo y el PP cubrirlo con otra cosa. Hubo una votación y Más Madrid y PSOE rechazaron la propuesta y Ciudadanos se abstuvo por lo que al final se quedó. En nuestro caso no era tanto por feminista sino porque decían que tenía vinculación política de alarde al comunismo. Fue un proceso de participación ciudadana donde los colectivos decidieron el lugar y qué se ponía”, matiza Esther Fernández de Mad Clan, plataforma de gestión cultural encargada de la intervención.

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