Luto por los compañeros urbanos

De este proceso de incredulidad en el que estamos todavía sumidos ha de surgir la reflexión sosegada. Lo primero es ser conscientes de la situación de excepcionalidad que hemos sufrido

Una rama caída tras el paso de la fuerte nevada del temporal Filomena, en el Parque de San Isidro de Madrid.
Una rama caída tras el paso de la fuerte nevada del temporal Filomena, en el Parque de San Isidro de Madrid.Mariscal / EFE
EDUARDO BARBA

Estamos de luto. Un sentimiento de desamparo acompaña estos días a los madrileños. En cada paseo que damos, casi allá dónde miremos, vemos un árbol roto, partido, astillado, incluso caído. El daño que han recibido nuestros compañeros urbanos ha sido descomunal. Esos a los que no prestamos atención, los que son un incordio porque estorban para aparcar el coche, cuyos alcorques se convierten en una papelera más, han sufrido un autén...

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